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Programa
de Estudios, 6° Semestre, Licenciatura en Educación Primaria
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Seminario
de Temas Selectos de Historia de la Pedagogía y la Educación III
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(Edición 2004)
Orientaciones didácticas generales para el desarrollo del seminario
El seminario es una modalidad de trabajo académico que se caracteriza por su
sistematicidad. El maestro y los alumnos se reúnen para reflexionar
acerca de un tema previamente acordado y sobre el cual se investigó,
leyó y sistematizó información de la bibliografía básica o de otras
fuentes, como base para exponer, opinar y debatir. Este ejercicio
intelectual exige mejores competencias comunicativas y de estudio
a los participantes y estimula el aprendizaje autónomo al poner
el acento en la búsqueda de respuestas y soluciones relacionadas
con los temas de análisis. Para este momento de la licenciatura
los estudiantes normalistas cuentan con las habilidades suficientes
para iniciarse en esta forma de trabajo, por el énfasis que se ha
puesto en su formación lectora y en el aprovechamiento de ésta con
fines pedagógicos.
El estudio de los temas a través de esta modalidad representa retos importantes
tanto para el maestro como para los estudiantes. Requiere, por parte
de todos, de un trabajo previo de lectura individual y la presentación
de sus análisis y reflexiones por escrito; estos requisitos son
indispensables para el desarrollo de las sesiones, porque sin ellos
la modalidad no se cumple.
El seminario propicia la autonomía intelectual, el diálogo con el texto, la capacidad
analítica; estimula la búsqueda de mayor información en fuentes
de consulta de distinta índole, la disciplina y el hábito de leer
con fines de argumentación y debate. Los estudiantes comprobarán
que para la discusión no es útil la transcripción literal de los
textos, la repetición de lo leído o la respuesta rápida a las preguntas
que se les formulan; sino que, por el contrario, se requieren esfuerzos
de comprensión e interpretación para traer a la época actual el
legado pedagógico e histórico, del cual se apropiarán como referencia
para su futura labor docente.
Las sesiones en que se analizan todos los temas propuestos habrán de planificarse
con anterioridad. La discusión en clase se genera a partir de los
escritos preparados por los participantes sobre la lectura de los
materiales seleccionados (pueden ser fichas, resúmenes, esquemas
generales, esquemas cronológicos, ensayos, artículos breves y mapas
conceptuales, entre otros) y se realiza con actitudes de respeto
a las diferentes opiniones y de colaboración en el trabajo intelectual,
enriqueciendo el debate con aportaciones propias. Lo anterior exige
al maestro y a los estudiantes poner en acción sus habilidades para
la comunicación oral, argumentar sus participaciones de manera informada,
tener disposición para escuchar y aprender de los otros y esforzarse
por llegar a conclusiones sobre cada uno de los temas discutidos.
En particular, el maestro deberá coordinar adecuadamente la discusión o centrarla
cuando considere conveniente, favorecer la participación de todo
el grupo, intervenir para ampliar la información o sugerir la búsqueda
de otros materiales con la finalidad de profundizar en el estudio
de los temas, o bien, resolver algunas dudas que presenten los estudiantes.
Además, identificará los momentos en que la mayoría de los alumnos
enfrenten dificultades para comprender los temas o los textos básicos
y que pueden impedir el buen desarrollo del seminario; conjuntamente
con ellos buscará mecanismos para continuar la modalidad de trabajo.
Las siguientes orientaciones didácticas proporcionan a los maestros algunas sugerencias
para la organización y el desarrollo del seminario.
• El trabajo individual que realizan los estudiantes
consiste en leer, organizar y sistematizar la información que ofrecen
los textos de la bibliografía básica. Como producto de estas actividades
es importante que los estudiantes elaboren notas acerca de la temática
que se discutirá, las cuales son un elemento indispensable para
el buen desarrollo del seminario. Para enriquecer la información
conviene también consultar bibliografía complementaria –que puede
ser la que se sugiere en el programa u otra que los estudiantes
identifiquen–, así como analizar videos que permitan obtener más
información acerca del contexto y de la época a que se refiere el
tema de estudio, lo que redundará en un análisis mejor fundamentado.
• El trabajo en equipo permite el primer intercambio
de información y confrontación de ideas que los estudiantes llevan
a cabo antes del seminario. El trabajo en equipo significa que cada
integrante domina el tema porque conoce el contenido de las lecturas
y es corresponsable de una exposición fundamentada en colectivo.
Se deberá evitar la práctica –común, pero inadecuada– que consiste
en distribuir los temas por equipos; para que el programa cumpla
con sus propósitos es necesario que todos los estudiantes revisen
los temas propuestos, pues esa revisión es la base para el desarrollo
del seminario. El trabajo en equipo puede realizarse tanto por iniciativa
propia de los estudiantes como por indicaciones del profesor del
seminario.
• El trabajo colectivo en el aula de la escuela normal
se centra en la discusión y la confrontación de ideas que previamente
se han preparado con el trabajo individual y en equipo. Tiene como
propósito el debate, la puesta en común de las ideas y la sistematización
de la información.
• El debate en el grupo comienza con una discusión
analítica y argumentada de las ideas y puntos de vista, acerca del
tópico o tópicos programados y pueden iniciarla el profesor o los
alumnos. La presentación de ideas no debe confundirse con la explicación
de un tema o el recuento del contenido de la lectura realizada;
la finalidad de esta actividad es suscitar el intercambio entre
los estudiantes a partir de un mismo referente. A través del debate
los estudiantes y el profesor abordan la temática en cuestión confrontando
sus saberes y la postura que tienen sobre ésta, evitando que se
impongan las ideas del profesor o de algún estudiante. Es necesario
que el maestro ponga especial cuidado en promover el intercambio,
partiendo de los productos que presenten los estudiantes como resultado
de la lectura de los textos recomendados. En el debate se debe favorecer
su participación, de manera ordenada y sustentada en argumentos,
así como centrada en los aspectos del tema que se analiza. Por medio
del debate se clarifican las ideas, se desarrolla el criterio personal,
se confrontan los puntos de vista y se valoran distintas posturas.
• Para la puesta en común de las opiniones y aportaciones
individuales durante el debate, los estudiantes se apoyarán en las
reflexiones y puntos de vista que han plasmado en documentos previamente
elaborados. Es importante que se promueva la argumentación y las
actitudes de respeto hacia las opiniones divergentes, así como la
apertura para que los alumnos y el profesor modifiquen, si es el
caso, sus planteamientos iniciales.
• La sistematización de la información que los alumnos
van adquiriendo y aportando durante el curso facilita la continuidad
en el análisis de los aspectos que queden pendientes y la obtención
de conclusiones colectivas. Con frecuencia estas conclusiones serán
provisionales o planteadas como hipótesis y preguntas para el estudio
posterior. El maestro propiciará que los alumnos utilicen diversas
estrategias de estudio y de análisis y que compartan con el grupo
sus escritos o notas individuales: reporte, minuta, relatoría, resumen
y ensayo, entre otras.
Preparación del seminario
Antes de iniciar el curso, es conveniente que los alumnos conozcan, en términos
generales, cuál es la forma de trabajo que se seguirá. El profesor
elaborará un plan de trabajo inicial en el que programará los temas
para su discusión, recomendará otras fuentes de consulta –distintas
a las que aparecen en el programa– para cada uno de los temas y
planteará las actividades generales a realizar durante el semestre,
tomando en cuenta los propósitos, enfoque, temas de discusión, así
como criterios para evaluar los aprendizajes.
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