Planes y Programas

Programa de Estudios, 7° Semestre, Licenciatura en Educación Primaria /
Lineamientos para la Organización del Trabajo Académico durante el Séptimo y Octavo Semestres /
2. Modalidades de trabajo docente

Los estudiantes normalistas podrán realizar el trabajo docente en alguna de las siguientes modalidades:

     Modalidad 1. Trabajo docente con un grupo escolar en el horario regular, bajo tutoría del maestro titular.

     Modalidad 2. Trabajo docente en actividades educativas de reforzamiento de aprendizajes fundamentales, en contraturno, bajo la tutoría de un profesor designado por la zona escolar o la autoridad educativa estatal.

La escuela normal, de acuerdo con las autoridades educativas estatales, podrá ofrecer a los estudiantes normalistas una o ambas modalidades. Cada estudiante desarrollará el trabajo docente en una sola modalidad durante séptimo y octavo semestres.

En ambas modalidades los estudiantes normalistas contarán con la orientación y la supervisión de profesores de educación primaria, quienes fungirán como tutores. La selección de tutores es responsabilidad compartida entre las autoridades de la escuela normal y las autoridades de educación primaria en cada entidad, supervisores de zona y directores de las escuelas primarias. Serán seleccionados como tutores los profesores que reúnan las siguientes características:

a) Manifestar su disposición a desempeñar la función de tutor del estudiante normalista durante el ciclo escolar, previo conocimiento de los compromisos y responsabilidades que adquiere.

b) Contar con prestigio profesional reconocido por sus autoridades y colegas; en particular, se deberá tomar en cuenta el cumplimiento en su trabajo cotidiano, su iniciativa y creatividad pedagógica en el diseño y realización de acciones para el mejoramiento del trabajo docente y de los resultados educativos. Adicionalmente, se tomará en cuenta su participación en programas de fortalecimiento de la educación primaria.

c) Contar con un mínimo de tres años de servicio frente a grupo y con un conocimiento suficiente de los programas de estudio y materiales educativos vigentes.

Enseguida se explican las características generales de cada modalidad de trabajo docente y se describen los tipos de actividades que abarcan.

2.1. Modalidad 1. Trabajo docente con un grupo escolar en el horario regular, bajo tutoría del maestro titular

En esta modalidad, el trabajo docente consiste en realizar las actividades de enseñanza de los contenidos de todas las asignaturas que establecen los programas de estudio del grado que cursan los niños, durante periodos prolongados a lo largo del ciclo escolar. Estas actividades formarán parte de los procesos de enseñanza y de aprendizaje que, de manera regular, tienen lugar con los alumnos de educación primaria y se realizarán en el horario en que los niños asisten a clases.

Para el desarrollo del trabajo docente se elegirán escuelas primarias públicas de organización completa con un maestro por grado2, de tal modo que los futuros maestros sean asignados a un grupo de cualquier grado de la educación primaria. La disposición de un maestro titular por cada grupo y grado, así como la ubicación de este tipo de escuelas permitirá, tanto al tutor como al asesor de las actividades académicas de 7º y 8º semestres3, prestar al estudiante normalista el apoyo que requiera en el momento oportuno y realizar el seguimiento de sus actividades; por dicha razón, en esta modalidad, se procurará seleccionar este tipo de escuelas.

En cada escuela, el número máximo de estudiantes normalistas corresponderá a una tercera parte del total de grupos de alumnos, de tal modo que la presencia de los estudiantes normalistas no altere la organización de la escuela primaria.

En el caso de que, debido a la ubicación de la escuela normal, el acceso a este tipo de escuelas resulte especialmente difícil, los estudiantes podrán realizar la práctica intensiva en escuelas multigrado de la zona o región.

El maestro titular del grupo de la escuela primaria desempeñará la función de tutor del estudiante normalista: le orientará en la preparación y la realización del trabajo en cada periodo y hará las recomendaciones y sugerencias que considere convenientes para contribuir al mejoramiento de su desempeño docente y al logro de los propósitos educativos del grado escolar que ambos atienden.

La enseñanza de contenidos de todas las asignaturas, y en periodos de mayor duración, exige organizar el trabajo didáctico tomando en cuenta la secuencia y articulación de los contenidos de una misma asignatura o de varias, las estrategias de enseñanza y de evaluación, así como los recursos didácticos apropiados. Para organizar el conjunto de actividades, los estudiantes diseñarán, con el acuerdo del profesor tutor, un plan general de trabajo para cada periodo de trabajo docente.

El logro de los propósitos señalados exige que los estudiantes se involucren en la dinámica del trabajo de la escuela primaria desde antes del inicio de clases para conocer el plantel, al profesor que será su tutor, al personal docente y directivo, así como diversas actividades de organización que se realizan en cada escuela previamente al inicio de clases. Mediante estas actividades y las que realicen durante los periodos de trabajo docente (véase cuadro 1) los estudiantes conocerán a los niños del grupo que atenderán y adquirirán una visión real de la escuela, del significado que tiene el trabajo colectivo en su organización y de los efectos que ésta tiene en las actividades cotidianas en que participan.  Además, estos referentes les permitirán identificar la importancia de su desempeño en el grupo para contribuir al aprendizaje de los niños.

2.1.1. Tipos de actividades pedagógicas de la modalidad 1

A continuación, y para que los estudiantes dispongan de un referente para organizar su trabajo con el grupo y en la escuela, se describen los tipos de actividades que abarca el trabajo docente en esta modalidad:

a) La enseñanza de contenidos de todas las asignaturas que señala el plan de estudios de educación primaria para el grado escolar que se atiende,  de acuerdo con los enfoques correspondientes. Los estudiantes normalistas acordarán con el profesor tutor los contenidos que tratarán en cada periodo de trabajo docente, para lo cual tomarán en cuenta el avance en el desarrollo del programa correspondiente al grado escolar, las características de los alumnos del grupo, las necesidades de reforzamiento en aspectos específicos, así como el tiempo disponible. Durante el desarrollo de las actividades de enseñanza, los estudiantes normalistas pondrán en práctica, con las adaptaciones necesarias, sus conocimientos y habilidades respecto a los propósitos educativos básicos, los enfoques y estrategias para el tratamiento de contenidos y para el uso creativo de los recursos educativos disponibles en la escuela, en especial de los libros de texto gratuitos y los recursos del entorno.

b) La observación del trabajo en el aula y las actividades de ayudantía al maestro tutor. Al principio de cada periodo de trabajo docente, las actividades de enseñanza estarán a cargo del maestro titular del grupo; durante esas jornadas, los estudiantes combinarán las actividades de observación con las de ayudantía académica al maestro tutor:

  •   Los normalistas observarán el desarrollo del trabajo y registrarán por escrito aquellas situaciones que llamen su atención y sobre las cuales conversarán posteriormente con su tutor (el tipo de participación que propician las formas de enseñanza utilizadas, las inquietudes que manifiestan algunos niños durante el trabajo, las dudas o reflexiones personales que les surgen al observar al tutor, entre otras).

  •   Asimismo, realizarán las actividades de ayudantía acordadas con el maestro tutor. Estas actividades serán de orden académico u organizativo, por ejemplo: la organización del grupo cuando se trabaje en equipos y la observación y registro del trabajo de los niños en esas actividades; la orientación a los niños que requieren atención individual para llevar a cabo el trabajo; la colaboración para preparar reuniones con padres de familia o alguna ceremonia cívica, la revisión de tareas, entre otras. En ningún caso se asignará a los estudiantes normalistas tareas administrativas, secretariales, de intendencia o de mensajería.

c) El diseño de un plan general de trabajo para cada periodo de trabajo docente y de los planes de clase. Al principio de cada periodo de trabajo docente los estudiantes elaboran el plan general de trabajo y los planes de clase correspondientes a las primeras semanas de la estancia en la escuela primaria. El diseño de estos planes lo realizan en la escuela normal con la orientación del asesor4 y, en caso necesario, de otros asesores de la propia escuela; para estas actividades se destinan tiempos específicos (véase cuadro 1), ya que forman parte del Trabajo Docente. Para planear las actividades, los estudiantes establecen acuerdos con el maestro tutor sobre los propósitos que se persiguen y los contenidos que van a desarrollar.

Los estudiantes diseñan de manera autónoma los planes correspondientes a las demás semanas de trabajo en la escuela primaria, atendiendo observaciones o recomendaciones del maestro tutor.  En los casos en que tengan dudas o enfrenten dificultades al planear las actividades de enseñanza, los estudiantes recurrirán al asesor para atender esos problemas.

  •   El plan general de trabajo que elaboren los estudiantes consistirá en un esquema de distribución del tiempo que se dedicará a los temas o contenidos acordados con el tutor para su desarrollo en las jornadas de clases. Este plan incluirá las actividades permanentes (tales como las de fomento a la lectura o el diario de grupo), las actividades de observación (orientadas por una guía en la que señalan los aspectos que interesa observar en el conjunto del grupo y en casos particulares), las visitas a sitios de interés, las reuniones previstas con madres y padres de familia, las actividades académicas en que participarán con el personal docente de la escuela, así como otros asuntos que acuerden con el tutor.

  •   Los planes de clase se componen de secuencias de actividades didácticas adecuadas para el logro de un propósito o para el desarrollo de algún tema o lección, y se elaborarán en el tiempo destinado a las actividades preparatorias de cada periodo de trabajo y durante el desarrollo del mismo, tomando en cuenta los avances y dificultades del grupo y las necesidades de reforzamiento de contenidos y aspectos fundamentales.

Ambos documentos, más que requisitos administrativos, deberán considerarse como instrumentos para organizar el trabajo y serán susceptibles de ajuste durante el trabajo con el grupo.

d) El diseño, la selección y el uso de materiales didácticos que se consideren convenientes para propiciar el aprendizaje de los contenidos y la participación de los niños. Al planificar el trabajo de enseñanza, los estudiantes tomarán como criterios básicos para elaborar materiales de apoyo el impacto formativo que puedan reportar a los niños, la sencillez en su diseño y las formas más adecuadas para su uso educativo, según los propósitos de las actividades para las cuales se prevea utilizarlos.

e) La participación en actividades de fomento a la lectura. Los estudiantes acordarán con el maestro tutor, desde el principio del año escolar, las acciones que emprenderán con los niños para favorecer en ellos la competencia, el gusto y el hábito de leer. Para estas acciones considerarán los tiempos específicos que dedicarán a la práctica de la lectura como parte de su trabajo en el aula y la programación de actividades en la biblioteca de la escuela o del aula.

f) La relación con los niños en actividades colectivas fuera del aula. Los estudiantes normalistas aprovecharán las oportunidades que tengan antes de iniciar las clases, durante el tiempo de recreo y a la hora de salida, para conversar con los niños y conocer sus intereses, opiniones o problemas; organizar juegos o brindarles el apoyo que soliciten, por ejemplo para la realización de las tareas diarias, en el entendido de que el trabajo docente abarca no sólo las actividades que se realizan en la clase, sino el contacto permanente con los niños en los distintos momentos de la vida escolar, lo que contribuye al desarrollo de la sensibilidad en los futuros maestros y al fortalecimiento de su capacidad para comunicarse con los alumnos.

g) La participación en las actividades académicas colectivas que se realizan en la escuela primaria. Los estudiantes participarán en las reuniones de Consejo Técnico ya sea como observadores o –si el director del plantel y el personal docente lo acuerdan– exponiendo algún tema de interés común; dicha actividad será especialmente formativa si las reuniones de este Consejo se destinan al análisis y evaluación del proceso educativo en la escuela.

h) La colaboración en actividades con los padres de familia. Los estudiantes presenciarán las reuniones de madres y padres de familia convocadas por la escuela para proporcionar información sobre el aprovechamiento de sus hijos y tratar los apoyos particulares que puedan requerir algunos niños, tanto en el ámbito académico como en el de las relaciones familiares.  A partir de los acuerdos que establezcan con su tutor, prepararán y realizarán charlas con las madres y los padres de familia del grupo, con la finalidad de orientar su participación en la educación de los niños.

i) La participación en visitas o recorridos que el maestro tutor programe a museos, bibliotecas u otros lugares de interés con propósitos educativos. Aunque la responsabilidad fundamental para organizar visitas o recorridos es del maestro tutor, el estudiante normalista estará atento y tomará la iniciativa para proponer actividades de este tipo con propósitos educativos definidos. Preparará la propuesta de actividades, establecerá acuerdos con el tutor y de manera conjunta realizarán la visita o recorrido.

j) La recopilación de información. En el desarrollo del trabajo docente, los estudiantes recopilarán trabajos elaborados por los niños durante las actividades y registrarán los resultados de sus experiencias en el diario de trabajo, destacando aquellas situaciones que merezcan atención especial para ser analizadas. La elaboración del diario de trabajo se hará con base en los criterios que se han seguido durante los semestres anteriores y los que se establezcan en la guía de trabajo para el Seminario de Análisis del Trabajo Docente.

2.1.2. El desarrollo de las actividades durante el ciclo escolar

Como ya se señaló, los estudiantes normalistas observarán en la escuela primaria las actividades destinadas a la organización del trabajo en el plantel, previas al inicio de clases. Por ello, es indispensable que permanezcan en él durante las dos semanas iniciales: en la primera, asistirán con el maestro tutor a los talleres generales de actualización, para observar y conocer el trabajo académico que los maestros llevan a cabo; además, colaborarán, si se requiere, en actividades organizativas; en la segunda semana, conocerán al grupo, observarán el trabajo del maestro titular y participarán en las actividades de ayudantía.

En este primer periodo de actividades preparatorias del trabajo docente (véase cuadro 1), los estudiantes conversarán con el maestro tutor para obtener información acerca de las acciones generales que tiene previsto desarrollar durante el año escolar y tomarán los acuerdos iniciales sobre aquellas tareas en que conviene el apoyo del estudiante al tutor y viceversa.

Con esta información, los futuros profesores comenzarán el diseño de su plan general de trabajo para el periodo, de acuerdo con los criterios establecidos anteriormente. Además, iniciarán la preparación de los planes de clase que irán desarrollando durante el primer periodo de trabajo docente.

Después de cada periodo de trabajo docente, los estudiantes regresarán a la escuela normal para llevar a cabo las actividades del Seminario de Análisis del Trabajo Docente y preparar el plan general de trabajo y los planes de clase para la siguiente estancia en la escuela primaria. El análisis de la práctica se basará en la información recopilada por los estudiantes (producciones de los niños, relatos o diario de trabajo), en la planificación realizada, en las observaciones del tutor y en los registros que, mediante observación directa, obtenga el asesor. La información recopilada es útil también para la elaboración del documento recepcional.

2.2. Modalidad 2. Trabajo docente en actividades educativas de reforzamiento de aprendizajes fundamentales, en contraturno, bajo la tutoría de un profesor designado por la escuela primaria, la zona escolar o la autoridad educativa estatal

En esta modalidad, el trabajo docente consiste en la realización de actividades que, independientemente del trabajo que los niños llevan a cabo en clase, contribuyan al fortalecimiento del aprendizaje de los contenidos básicos y de las capacidades de estudio, así como a la superación de problemas específicos que los niños enfrentan en este proceso; además, estas actividades ofrecen una opción para el uso del tiempo libre, estimular la curiosidad y promover la creatividad de los alumnos que participen en ellas. Este servicio se ofrecerá en el turno contrario al que asisten los niños.

Al proponer esta modalidad, se ha tomado en cuenta que una importante proporción de los alumnos de la educación primaria lograría mejores resultados formativos si tuviera acceso a apoyos complementarios y recibiera una atención más directa a sus necesidades y dificultades individuales de aprendizaje, bajo una forma que no implicara considerar al alumno como “caso problema”.

Este tipo de atención es valorado en muchos países como una de las más eficaces formas de prevención del fracaso escolar, pues sus efectos se manifiestan no sólo en el ámbito cognitivo, sino también en relación con la autoestima y con una integración social y escolar positivas. Este tipo de apoyo educativo puede ser particularmente benéfico en los años iniciales de la educación primaria. Dada la cantidad y la complejidad de las tareas generales que realiza un maestro de grupo, le resulta difícil prestar atención individualizada a los alumnos que lo requieren, por lo que la disponibilidad de una persona calificada, que pueda hacerlo adecuadamente y fuera del horario escolar, representa un valioso recurso educativo adicional.

Por medio de este tipo de atención se busca fortalecer en los niños las capacidades y habilidades básicas para el aprendizaje, como son la lectura, la expresión oral y escrita, el planteamiento y resolución de problemas, la observación, la reflexión, la elaboración de cuestionamientos y explicaciones sobre fenómenos naturales y sociales, y la aplicación de estrategias para seleccionar y usar información de distintas fuentes.

La organización y el desarrollo del servicio educativo correspondiente a esta modalidad se sujetará a los siguientes criterios:

a) El servicio se ofrecerá a los alumnos que asisten a clases en el mismo plantel, en turno contrario.

b) La incorporación de los niños a este servicio requerirá la solicitud de la madre, del padre o del tutor del niño, quienes asumirán el compromiso de enviar regularmente a sus hijos en el turno en que se prestará el servicio.

c) Los grupos se integrarán con un mínimo de seis y un máximo de 15 alumnos de un mismo grado o ciclo (1º y 2º, 3º y 4º, o 5º y 6º grados). En cada escuela primaria seleccionada para ofrecer este servicio se asignará cuando menos a tres estudiantes, de tal modo que sea factible ofrecer el servicio –si se juzga conveniente– en grupos por ciclo, a los alumnos de los seis grados de la educación primaria.

d) Por cada tres estudiantes normalistas como máximo, se nombrará un maestro tutor, de entre el equipo técnico de la zona escolar, quien permanecerá en la escuela primaria donde se preste el servicio durante los periodos de trabajo docente para observar a los estudiantes en su desempeño con el grupo, apoyarlos y brindarles las orientaciones de tipo pedagógico que requieran.

e) En la medida en que el número de estudiantes que presten este servicio lo permita, se atenderán todas las solicitudes de inscripción; en caso necesario, se dará prioridad a los niños que más requieran la atención educativa en esta modalidad, tomando en cuenta la información que al respecto proporcionen las madres o los padres de familia y el maestro del grupo del que proceden los alumnos.

f) Una vez integrados los grupos, cada estudiante normalista atenderá durante todo el ciclo escolar al grupo que le sea asignado. Si durante el año escolar se incrementa la demanda del servicio, podrán inscribir nuevos alumnos, sin rebasar el máximo de alumnos señalado en el inciso c).

g) Las actividades se realizarán en los periodos de trabajo docente establecidos por la escuela normal, tomando en cuenta la propuesta de distribución del tiempo incluida en este documento (véase cuadro 1).

h) En cada periodo las actividades se realizarán durante los cinco días de la semana y tendrán una duración de entre dos y tres horas diarias.

En virtud de que el establecimiento de este servicio constituye una novedad en el sistema educativo e implica cambios importantes en la forma en que regularmente se trabaja en la escuela primaria, es indispensable que participen de manera coordinada las autoridades educativas estatales, el Responsable del Programa, los directivos de las escuelas primarias, los maestros de este nivel que estén dispuestos a desempeñarse como tutores, los directivos y profesores de las escuelas normales, y las madres y los padres de familia que deseen este servicio educativo para sus hijos.

En particular, es fundamental establecer los acuerdos necesarios para que los supervisores de zona participen en las siguientes acciones: a) la selección del profesor tutor, b) la inclusión de las actividades correspondientes a la tutoría como una tarea fundamental entre las que el profesor desempeña regularmente como parte del equipo técnico de la zona, y c) la programación y participación en las actividades que se realicen con madres y padres de familia durante el año escolar. El supervisor promoverá la participación de los directores de cada turno de la escuela primaria donde se ofrecerá el servicio (tanto del que proceden los niños como del turno en que se dará el servicio) en la realización de estas acciones.

Una de las tareas centrales de todos los involucrados, además de establecer las condiciones adecuadas para la prestación del servicio, es evaluar el impacto en el desenvolvimiento de los niños (tanto en el espacio escolar como en el de su familia), así como recoger opiniones de los familiares acerca del servicio.

2.2.1. Tipos de actividades pedagógicas de la modalidad 2

El trabajo docente en esta modalidad se caracteriza por una gran flexibilidad en su organización y en su desarrollo, pues más que seguir la secuencia de contenidos establecida en los programas de estudio de cada grado escolar, exige diseñar y poner en práctica actividades didácticas o situaciones de aprendizaje especialmente interesantes para los alumnos, con el propósito de fortalecer las habilidades y conocimientos fundamentales que constituyen los propósitos básicos de la educación primaria. Es decir, no se trata de realizar actividades de entretenimiento, ni de “regularización” o de repaso de contenidos escolares, basadas en la repetición de información o de ejercicios mecánicos.  Asimismo, deberán evitarse prácticas escolares que consumen un tiempo considerable y que carecen de impacto educativo, como la elaboración de  “trabajos manuales”.

Entendido así, el trabajo docente en esta modalidad es igualmente exigente al que se realiza con un grupo en el horario regular de clases (modalidad 1) y demanda una gran capacidad creativa e imaginación pedagógica pues, a diferencia del trabajo con un grupo regular, los estudiantes enfrentarán un mayor número y variedad de situaciones imprevistas y atenderán grupos más heterogéneos, sobre todo si éstos se constituyen por ciclo.

Estas características, a su vez, hacen necesaria la evaluación continua y con sentido estrictamente formativo de cada uno de los alumnos, como base para preparar actividades adecuadas a su situación y necesidades individuales.

El referente principal para el desarrollo del trabajo docente en esta modalidad son los propósitos básicos establecidos en el plan de estudios de la educación primaria. Para apoyar a los niños en el logro de estos propósitos, los estudiantes normalistas adaptarán las propuestas contenidas en los materiales de apoyo para el maestro y los libros de texto gratuitos o diseñarán nuevas actividades, tomando en cuenta las características de los alumnos, sus avances y dificultades individuales, así como los recursos educativos disponibles en la escuela y en el entorno de la misma. Los futuros maestros realizarán, en forma de talleres, los siguientes tipos de actividades:

a) Actividades de fortalecimiento de las competencias comunicativas. Su propósito es promover en los niños el gusto por la lectura y el desarrollo de sus habilidades de expresión oral y escrita. Para llevar a cabo las actividades se pueden utilizar los ficheros de actividades didácticas de español, la colección Libros del Rincón, los libros para el maestro y los libros de texto gratuitos. En estos talleres se puede trabajar con la poesía, la escritura de cuentos, el teatro, la expresión oral (discusión, exposición, debate, entre otras formas), la comunicación escrita a través de textos con distintos propósitos (cartas, crónicas, composiciones, solicitudes, etcétera).

b) Actividades de resolución de problemas matemáticos. Éstas pueden orientarse a partir de las sugerencias que contienen los ficheros de matemáticas, los libros para el maestro y los libros de texto gratuitos. Independientemente de los contenidos de estudio que los niños trabajen en sus clases normales, estas actividades propiciarán el trabajo colectivo, la búsqueda de distintas vías de solución a problemas planteados, la corrección de los procedimientos propios y de otros compañeros, y la comprensión del significado de contenidos matemáticos.

c) Actividades de acercamiento a la ciencia. Mediante ellas se promoverá la exploración del entorno natural en que se encuentran los niños, la realización de experimentos sencillos en los que se aprovechen materiales accesibles y el análisis de las explicaciones que los niños dan a los fenómenos naturales y sociales. La base para el trabajo en este ámbito son las principales inquietudes o preguntas que los niños se plantean acerca del universo, la vida, el hombre y la sociedad, la composición y funcionamiento de algunos artefactos de uso común o sobre el comportamiento de algunos seres vivos o el funcionamiento del cuerpo humano. A partir de los cuestionamientos que el niño se plantea, se le orienta para que busque información, aprenda a observar, elabore hipótesis y las ponga a prueba. Estas actividades pueden apoyar el estudio de los temas de algunos programas escolares, pero sobre todo permitirán estimular el desarrollo de la curiosidad de los alumnos acerca del mundo que les rodea y su capacidad para encontrar respuestas a inquietudes personales.

d) Actividades de apoyo a la realización de tareas escolares. Su finalidad principal es orientar a los niños en la búsqueda y aplicación de estrategias para resolver las tareas que les encarga su maestro en las clases. Estas orientaciones pueden referirse, por ejemplo, a las estrategias para localizar información, para resumirla y para interpretarla. No se pretende que el estudiante normalista realice las tareas de los niños, sino que propicie en ellos el desarrollo de habilidades y capacidades que les sirvan de base para resolver cualquier tipo de tarea –independientemente de la materia con que se relacione–, apoyarlos para que comprendan mejor los contenidos, orientarlos para que sepan localizar –en la biblioteca o en el entorno– la información relacionada con la tarea en cuestión.

e) Actividades recreativas y culturales. En este rubro se consideran otras opciones de trabajo que responden a intereses particulares de los niños y que pueden tener sentido formativo a través de actividades artísticas o de educación física,  el uso de los medios de comunicación o visitas a sitios de interés.

El estudiante normalista podrá combinar actividades en las cuales participe el conjunto del grupo con otras de tutoría individual, cuando identifique alumnos que tienen dificultades mayores para alcanzar algunos logros educativos fundamentales, como suele suceder, por ejemplo, en el aprendizaje inicial de la lectura y de la escritura o en la comprensión de ciertos contenidos matemáticos.

Mediante la participación en estos tipos de actividades, los alumnos pueden obtener logros educativos no asociados directamente a la adquisición de conocimientos específicos, pero que quizá son de mayor importancia, pues constituyen la base para el desarrollo de una personalidad firme y equilibrada, y para el aprendizaje autónomo: seguridad y confianza en su capacidad, disposición para comunicarse y trabajar en equipo por proyectos compartidos, gusto por aprender sin necesidad de ser calificados, etcétera.

El trabajo docente en esta modalidad abarcará todos los tipos de actividades enunciados en este apartado. Corresponde al estudiante normalista combinarlos atendiendo a los intereses y necesidades de los niños.

2.2.2. El desarrollo de las actividades durante el ciclo escolar

Como actividad inicial, los estudiantes asistirán a los talleres generales de actualización en el grupo que hayan acordado previamente con el supervisor de zona y según el grado o ciclo que atenderán mediante el trabajo docente. Asimismo, participarán en las actividades convenidas con el supervisor de zona para invitar a los padres de familia y a los niños que deseen participar en las actividades educativas de reforzamiento de aprendizajes fundamentales y observarán a los grupos de alumnos a quienes se ofrecerá este servicio.

En este periodo de trabajo docente se integrarán los grupos en contraturno y los estudiantes tomarán los acuerdos iniciales con el maestro tutor sobre las acciones generales que se llevarán a cabo durante el ciclo escolar. Con estos referentes, los futuros profesores empezarán el diseño de su plan de trabajo para el primer periodo.

En esta modalidad es fundamental la colaboración entre los estudiantes asignados a un mismo plantel; al respecto, es conveniente organizar una reunión al término de cada semana para comentar acerca del trabajo realizado, las dificultades enfrentadas y para buscar solución de los problemas detectados.

Enseguida se describen las actividades que los estudiantes llevarán a cabo, además del desarrollo de los talleres enunciados anteriormente.

a) El diseño de un plan general de trabajo para cada periodo de trabajo docente. Éste consistirá en un esquema de distribución del tiempo e incluirá una previsión de actividades a realizar con los niños en cada periodo de trabajo docente, de acuerdo con los criterios mencionados en el punto anterior. En la medida en que los estudiantes conozcan mejor a los alumnos y alumnas que reciben el servicio, tendrán más elementos para prever con mayor precisión el tipo de actividades necesarias para cada uno de ellos.

En virtud de que este servicio tiene un alto componente de actividades individualizadas, es necesario diseñar estrategias de trabajo que combinen las actividades dirigidas al conjunto del grupo con las actividades diferenciadas para uno o varios alumnos, según lo indique el diagnóstico del grupo. Es decir, no se trata de elaborar un plan de clase para la atención homogénea del grupo en torno a temas o lecciones, sino de ofrecer una variedad de oportunidades de aprendizaje para que los alumnos logren los propósitos básicos de la educación primaria. En este sentido, la planificación en esta modalidad se caracteriza por una mayor flexibilidad, pero ello no implica la improvisación del trabajo docente.

b) La observación del trabajo de los niños. En la conducción de las actividades del grupo, los estudiantes normalistas observarán el desempeño de los niños y registrarán por escrito –con base en los criterios que han manejado en los cursos del Área Actividades de Acercamiento a la Práctica Escolar– aquellas situaciones que llamen su atención, ya sea por los logros que manifiestan los niños en el fortalecimiento de sus capacidades y habilidades básicas, o por las posibles dificultades que deben ser atendidas mediante la intervención directa del estudiante, de las madres y padres de familia y del maestro o maestros de los niños. Además, la observación y el registro de la información será un recurso útil en el análisis de las experiencias de trabajo.

c) La asistencia periódica a la escuela primaria en el turno en que estudian los niños del grupo que se atiende. Los estudiantes normalistas buscarán las oportunidades para observar el desempeño de los niños en sus clases regulares y para conversar con su maestro, sobre todo en aquellos casos que requieran especial atención por las dificultades que enfrentan en el estudio, en su aprovechamiento o en el ámbito de las relaciones interpersonales en el aula y en la escuela. Al hacerlo, podrán apreciar los beneficios que aporta a los niños el trabajo de reforzamiento, o bien identificar qué aspectos requieren mayor atención.

d) La participación en las actividades académicas colectivas que se realizan en la escuela primaria. En el turno regular, y con base en los acuerdos que se establezcan entre las autoridades de la escuela, los estudiantes podrán asistir a las reuniones de Consejo Técnico ya sea como observadores o exponiendo los resultados del trabajo que realizan con los niños en el turno contrario. Esta actividad será especialmente formativa si las reuniones de este Consejo se destinan al análisis y evaluación del proceso educativo en la escuela.

e) La colaboración en actividades con los padres de familia. Los estudiantes presenciarán las reuniones periódicas a las que el tutor convoque a las madres y a los padres de familia con la finalidad de informarles sobre los logros que identifican en los niños con respecto a las actividades de reforzamiento al aprendizaje. La comunicación que los estudiantes mantengan con los maestros de los niños será una fuente de información a partir de la cual podrán solicitar el apoyo que en el ámbito familiar deba brindarse a los niños que en particular lo requieren.

f) El aprovechamiento de los recursos que ofrece el entorno y el uso de los materiales educativos editados por la Secretaría de Educación Pública para los niños y los maestros. Para lograr los propósitos formativos de las actividades en esta modalidad, los estudiantes normalistas aprovecharán las sugerencias contenidas en los materiales de apoyo para el maestro, entre ellos los ficheros de actividades didácticas de español y matemáticas, los Libros del Rincón y otros materiales que existen en las escuelas primarias, así como los elementos disponibles en el entorno.

g) El diseño, la selección y el uso de materiales didácticos que se consideren indispensables para propiciar la participación de los niños y el aprendizaje de los contenidos. Como apoyo al trabajo docente, los estudiantes normalistas seleccionarán y, en caso necesario, diseñarán los materiales didácticos que favorezcan el logro de los propósitos que se persiguen en esta modalidad, dando mayor importancia a su funcionalidad y utilidad que a su presentación.

Este conjunto de actividades forma parte de la carga horaria de trabajo docente; por lo tanto, el tiempo global que se destine a ellas deberá ser equivalente al que establece el Plan de Estudios.

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