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Programa
de Estudios 1er semestre,
Licenciatura
en Educación Secundaria /
Propósitos
y Contenidos de la Educación Básica I (Primaria)
Ed. 2003-2004/
Orientaciones
didácticas
1.
Una condición para contribuir al logro de las finalidades de este
curso es que los estudiantes y el maestro de la asignatura –desde
el inicio de las actividades– conozcan el programa en su conjunto
y lo analicen detalladamente. De este modo hallarán las razones
de su inclusión en el plan de estudios, su relación con otras asignaturas
que se imparten en el semestre y encontrarán el sentido del estudio
de los temas y de la realización de las actividades que se sugieren
en cada bloque temático. Además, el conocimiento del programa permitirá
distribuir mejor el tiempo disponible en el semestre y planificar
actividades como la lectura de textos, la consulta en biblioteca,
la redacción de ensayos y otras.
2.
De acuerdo con los criterios y orientaciones establecidos en el
plan de estudios, cada una de las asignaturas debe contribuir al
desarrollo de habilidades y hábitos propios del trabajo intelectual.
Para que esto sea posible, es menester que la lectura de textos,
la valoración crítica de sus contenidos, la elaboración de fichas
de trabajo y ensayos sencillos, así como el debate y la argumentación,
sean actividades permanentes en clase. Al respecto, conviene planear
desde el principio del curso algunas actividades que se realizarán
durante el semestre. Entre éstas se proponen las siguientes:
a)
Relato y análisis de experiencias escolares de los estudiantes.
La temática del curso ofrece la posibilidad de recurrir constantemente
a las experiencias de los estudiantes cuando cursaron la educación
primaria y secundaria, y a sus experiencias extraescolares. Al abordar
cada uno de los temas, es conveniente animarlos mediante preguntas
o actividades específicas (relatos, anécdotas) para que relacionen
los temas del curso con su propia experiencia: qué aprendieron,
cómo les enseñaban, qué intereses o aficiones les surgieron, qué
les disgustaba, qué cambios vivieron en su tránsito de la escuela
primaria a la secundaria, etcétera. Ésta es una forma práctica de
aprovechar los conocimientos previos de los alumnos para el desarrollo
de la clase; además, les ayudará a reflexionar sobre su propia formación,
a identificar los cambios que deben intentar en la enseñanza y a
entender que la profesión que han elegido exige mucho más que “enseñar
como a uno le enseñaron”, no sólo por los cambios en los programas
educativos sino porque trabajarán con alumnos que viven en situaciones
distintas a las que existían cuando los estudiantes normalistas
de hoy cursaron la educación básica.
b)
Planteamiento de problemas. Los textos sugeridos en cada bloque
representan desafíos para los estudiantes, por lo cual será necesario
dedicar un tiempo a su análisis e interpretación; para estas actividades
es conveniente formular guías de lectura en forma de problemas
o preguntas para la reflexión, o aplicar técnicas de trabajo en
grupo que lleven a los estudiantes a formular ideas propias y a
argumentarlas, utilizando la información revisada. Con el propósito
de orientar las actividades dentro y fuera de la clase, en cada
bloque se incluye una serie de preguntas y sugerencias. Estas propuestas
no constituyen una secuencia didáctica completa y tampoco rígida:
el maestro y los estudiantes pueden seleccionar o agregar las que
consideren pertinentes.
c)
Lectura de un libro. Con esta actividad se pretende que los
estudiantes, más allá de que lean capítulos o artículos puntuales
sobre un tema, conozcan el planteamiento global de un autor o grupo
de autores. Atendiendo a los propósitos del curso se sugiere que
elijan alguno de los siguientes libros: ¿Qué y cómo aprender?,
de Rosa María Torres, El valor de educar, de Fernando Savater,
o cualquier otro que se halle en el acervo de la biblioteca y se
relacione con el programa del curso. Los alumnos pueden administrar
su tiempo para la lectura y convendría que presentaran sus avances
periódicamente, de acuerdo con los criterios que establezca el maestro.
3.
En el desarrollo del curso se utilizarán principalmente dos tipos
de materiales: a) planes y programas de estudio, libros para
el maestro y libros de texto de la educación primaria, y b)
artículos o ensayos relacionados con los temas del curso. La organización
de los temas permite relacionar argumentos incluidos en ambos tipos
de materiales, pues la lectura de los textos explicativos permitirá
analizar con mayor profundidad los planteamientos de los materiales
educativos vigentes en la escuela primaria, lo cual evitará un estudio
formalista de éstos; las conclusiones obtenidas al estudiar los
temas de Propósitos y Contenidos de la Educación Básica I (Primaria)
y la información recogida en las escuelas secundarias contribuyen
a este propósito.
4.
El conocimiento global de los propósitos, contenidos y prácticas
educativas de la escuela primaria, tal como se ha señalado, es un
componente fundamental en la formación de los profesores de educación
secundaria; por esta razón, antes de analizar cuestiones relacionadas
con la especialidad que cursan los estudiantes, se deberá prestar
suficiente atención a los contenidos básicos y enfoques de enseñanza
de todas las asignaturas de la educación primaria, especialmente,
a los relacionados con las habilidades intelectuales que se pretende
desarrollar en este nivel y cuyo desarrollo es, también, propósito
de la escuela secundaria. Esta revisión será la base para analizar
propósitos y contenidos específicos relacionados con la especialidad,
y se evitará la formación de una visión fragmentada acerca de la
educación básica.
5.
Para evaluar, es conveniente tener como referencias los rasgos del
perfil de egreso, los propósitos generales del curso, así como el
enfoque de enseñanza. Estos elementos constituyen la base para seleccionar
procedimientos e instrumentos de evaluación y para propiciar la
coevaluación y la autoevaluación. Asimismo, es conveniente recordar
que la evaluación es una actividad permanente que permite no sólo
valorar los logros de los alumnos sino también el desempeño del
profesor, la eficacia de las actividades realizadas en clase y de
los materiales utilizados; por ello, es importante tomar en cuenta
la participación de los alumnos en los trabajos encomendados, la
calidad de los argumentos o preguntas expresadas en clase o en sus
textos, y no sólo los aspectos formales de la presentación de los
trabajos. Atendiendo a los propósitos y contenidos del curso se
recomienda tener presentes los siguientes criterios:
•
La comprensión de la misión de la escuela en relación con el significado
de la formación integral de los niños y adolescentes.
•
Las explicaciones que los estudiantes elaboren acerca de los propósitos
fundamentales de la educación primaria y su relación con los de
secundaria.
•
La distinción de los contenidos básicos que se desarrollan a lo
largo de la educación primaria y secundaria, y su relación con las
necesidades básicas de aprendizaje.
•
La capacidad para distinguir las características de las actividades
y de la relación maestro/alumno para que sean congruentes con los
enfoques de enseñanza y los retos que se enfrentan en el trabajo
docente en la escuela secundaria para lograr su articulación con
la primaria.
•
El reconocimiento preciso de las competencias esperables en los
alumnos al egresar de la escuela primaria, particularmente las relacionadas
con su especialidad.

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