Planes y Programas

Programa de Estudios 1° Semestre, Licenciatura en Educación Secundaria /
Estrategias para el Estudio y la Comunicación I y II /
Criterios para la evaluación

En la evaluación de las actividades de estos cursos es importante aprovechar las ventajas formativas de la comprobación periódica de los avances individuales y de grupo. La evaluación es una oportunidad para estimular el progreso de los estudiantes mediante orientaciones que les permitan identificar sus aciertos e insuficiencias, ejercitar la autocrítica y mejorar sus producciones.

Es de importancia central prever en el diseño de las actividades procedimientos claros y explícitos de evaluación de procesos y resultados, que podrán ajustarse durante el desarrollo de las tareas. El seguimiento sistemático de los avances y dificultades de los estudiantes permite advertir oportunamente en qué temas y ejercicios es necesario introducir modificaciones o replantear las formas de trabajo.

En todos los casos es importante explicar, con anticipación, lo que se espera de la participación individual y colectiva en la realización de los trabajos y las formas de evaluación correspondientes. De esta manera, resulta imprescindible utilizar guías detalladas para la ejecución de las actividades, y listas de corroboración, construidas en correspondencia con las habilidades que en cada momento se requiere consolidar. La descripción de elementos y características del trabajo programado orienta a los alumnos durante el proceso de cada actividad, les facilita la autoevaluación de sus progresos y posibilita una evaluación general confiable.

La revisión, evaluación y crítica de los trabajos de los alumnos permitirán advertir que un texto académico no queda acabado en el primer intento. Aun los escritores experimentados necesitan planear, escribir, revisar, corregir y reescribir varias veces para mejorar la fundamentación de los planteamientos y las cualidades comunicativas.

De acuerdo con los niveles de competencia de cada alumno, desde el inicio de las sesiones se irá incrementando el grado de exigencia en la calidad de sus trabajos, con un compromiso expreso por mejorar, de manera paulatina pero firme y constante, los desempeños individuales. Al respecto, son de gran utilidad las evaluaciones y autoevaluaciones durante el proceso de cada actividad, junto al registro personal que cada estudiante realice de sus avances y dificultades.

En términos generales, el esfuerzo y constancia de los alumnos debe encontrar estímulo y reconocimiento a través de evaluaciones aplicadas con el mayor cuidado. Se trata de afianzar actitudes positivas hacia el estudio y el conocimiento, así como fomentar la satisfacción por el trabajo bien hecho.

La calificación global de los trabajos elaborados para otra asignatura compete al profesor a cargo de esa asignatura, mientras que la sistematización de la redacción ge-neral, la argumentación y exposición de ideas, el manejo de las fuentes y la expresión propia que realicen los estudiantes en esos trabajos, pueden ser objeto de atención de los cursos de Estrategias para el Estudio y la Comunicación. Por su parte, el dominio formal de las técnicas de trabajo no será objeto de calificación en sí mismo, puesto que lo importante es lograr que se refleje su aplicación adecuada en el cumplimiento de las actividades de estudio y comunicación.

En el trabajo por equipos se evitará propiciar el encubrimiento de insuficiencias o incumplimientos individuales. En particular, se suprimirán las prácticas de lectura repartida por capítulos o por número de páginas entre los integrantes del equipo. Conviene recordar que los logros alcanzados dependen del esfuerzo individual y que un trabajo de equipo mal aplicado puede resultar contraproducente.

En el segundo semestre se requiere prestar una mayor atención a las competencias de redacción. La evaluación de las producciones de los alumnos exige un trabajo de revisión detenido, que puede facilitarse con la práctica de la corrección entre los mismos alumnos antes de la presentación de los textos al maestro de la asignatura. No es de mucha utilidad calificar los cumplimientos solamente por trabajos presentados, sin demostrar a los alumnos que los textos fueron leídos y corregidos por el maestro.

Conviene recordar que en la revisión de las producciones de los estudiantes da mejores resultados la evaluación formativa, con recursos de orientación y estímulo, como:

  • Demostrar el interés del maestro de la asignatura por los avances individuales.
  • Expresar el reconocimiento a los esfuerzos y aciertos, junto a las indicaciones para mejorar el contenido de los escritos.
  • Anotar en los trabajos las observaciones y recomendaciones necesarias para la autocorrección y reelaboración.
  • Establecer al menos un segundo momento de evaluación de los textos, para dar oportunidad a las correcciones a partir de las observaciones previamente señaladas.
  • Señalar los problemas gramaticales o de ortografía de manera general, recomendando al alumno, por ejemplo, que verifique con ayuda de un diccionario el uso de los acentos en lugar de saturar con tachaduras las hojas revisadas.

La aplicación de las evaluaciones dará oportunidad a la reflexión sobre la responsabilidad individual por mejorar permanentemente en un campo de trascendencia para todos los educadores, teniendo en cuenta que en las competencias de comunicación de los maestros radica buena parte de la calidad de los resultados de la escuela.

Regresar