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Programa
de Estudios, 2° semestre, Licenciatura en Educación Secundaria
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La
Enseñanza en la Escuela Secundaria. Cuestiones básicas
I /
Sugerencias
para la evaluación
1.
Es pertinente que el maestro de la asignatura acuerde con sus alumnos,
desde el inicio del curso, las formas de evaluar; de esta manera,
todos podrán orientar su desempeño según los
compromisos establecidos. La evaluación tiene que ser congruente
con el enfoque del programa, los propósitos educativos y
las actividades de enseñanza. Si, por ejemplo, y de acuerdo
con el enfoque de esta asignatura, durante la clase se promueve
la realización frecuente de actividades en las que los estudiantes
leen individualmente y discuten en pequeños equipos, interpretan
información, proponen hipótesis, etcétera,
sería poco acertado evaluar sólo con un instrumento
que demande la transcripción de definiciones memorizadas.
En este caso, el examen elegido debe conciliar tanto el enfoque
del programa como el proceso de enseñanza empleado en el
aula.
2.
Para evaluar puede aprovecharse la valoración de los argumentos
que los alumnos expresan en clase, las preguntas que formulan, su
intervención efectiva en los trabajos de equipo, así
como los trabajos (ensayos, registros de lectura) e indagaciones
realizadas. Si se aplican pruebas escritas, éstas deben plantear,
de preferencia, retos a los estudiantes: que apliquen la capacidad
de análisis, juicio crítico, comprensión, relación,
síntesis, argumentación, etcétera. Las pruebas
objetivas (de correspondencia, opción múltiple y selección
de enunciados falsos o verdaderos) deben considerarse complementarias
a los procedimientos de evaluación sugeridos.
3.
Antes de iniciar el curso el maestro puede planear los momentos
en que realizará actividades específicas de evaluación,
así podrá dosificar los contenidos y prever el tiempo
y los recursos que se requieran. La evaluación puede realizarse
al inicio, durante el transcurso del semestre y al final del mismo
o de cada bloque. La evaluación inicial es un referente para
obtener información sobre los conocimientos previos de los
estudiantes y constituye el punto de partida del maestro para planear
las estrategias y actividades de enseñanza de acuerdo con
las capacidades de los integrantes del grupo; la que se realiza
durante el curso permite conocer cotidianamente lo que se aprende
en cada clase y ayuda a perfeccionar las estrategias de enseñanza;
la evaluación final permite sistematizar la información
y valorar los logros de los estudiantes y del profesor.
Lo
importante es que la evaluación se realice de manera permanente,
se asuma como una extensión de las actividades de enseñanza
y sea formativa para estudiantes y maestros; es decir, que aporte
información para corregir y mejorar su participación
y los resultados del proceso educativo.
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