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Programa
de Estudios, 2° semestre, Licenciatura en Educación Secundaria
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Introducción
a la enseñanza de: Química
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(Edición 2003-2004)
Orientaciones didácticas generales
A continuación se enuncian algunas recomendaciones de trabajo que sería conveniente
desarrollar a lo largo del curso.
1. Lograr un conocimiento de los fines y del contenido de este programa, que
sea compartido por el maestro y los alumnos. Será provechoso que
al iniciar el curso, el maestro y el grupo analicen conjuntamente
el programa para que queden claros sus propósitos formativos, la
secuencia de sus componentes y el tipo de trabajo que se espera
de cada quien. Durante el curso, cuando sea necesario, deberá regresarse
a la lectura del programa para precisar por qué y para qué trabajar
determinados contenidos y actividades.
2. Aprovechar los conocimientos y experiencias del alumno, adquiridos fuera o
dentro de la escuela, para lograr así el acercamiento al conocimiento
científico, sin esperar que los adolescentes –sólo por asistir a
clase– desechen sus ideas y se apropien de las nociones y explicaciones
dadas por el maestro. La enseñanza y el aprendizaje orientado a
favorecer el cambio conceptual debe tomar en cuenta que las ideas
mantienen estabilidad propia que las hace persistentes en los esquemas
cognitivos de los alumnos, y que estas ideas plantean a los docentes
la necesidad de ajustar los objetivos de enseñanza y concebir a
las estrategias didácticas y a los medios de enseñanza como puentes
entre lo que se considera valioso como meta del aprendizaje y el
logro de los alumnos.
3. Asegurar una lectura comprensiva de la bibliografía básica, y vincular las
ideas que en ella se presentan con las actividades que se realicen
en clase, y con las labores externas de los alumnos en la observación
del proceso escolar. Debe evitarse el riesgo común de que el material
de lectura sea visto como algo separado del trabajo aplicado, que
se lee por obligación y está sujeto a formas poco eficaces de control.
Debe asumirse que la mejor forma de demostrar una buena lectura
es incorporar su contenido al análisis, la discusión y la actividad
práctica.
Si el maestro advierte que algunos alumnos muestran dificultades en el manejo
de la bibliografía, puede promover la formación de círculos de estudio
que funcionen temporal o continuamente, solicitando la colaboración
de los alumnos más adelantados.
4. Incluir en el programa de trabajo del grupo actividades en las que los estudiantes
lleven a la práctica las observaciones y la indagación que, en temas
especialmente relevantes, los programas de educación secundaria,
el libro para el maestro y los libros de texto proponen para los
alumnos de secundaria. Ello permitirá que los futuros maestros experimenten
situaciones que vivirán sus alumnos, y puedan anticipar algunos
de los retos y dificultades pedagógicas que enfrentarán en su vida
profesional.
5. Promover sistemáticamente la observación y el contacto de los estudiantes
normalistas con los adolescentes en relación con el conocimiento
de la naturaleza y el aprendizaje de la química. Una oportunidad
de hacerlo la ofrece la asignatura Observación del Proceso Escolar,
sin embargo, deberá alentarse a los estudiantes para que busquen
y aprovechen todas las ocasiones informales, sea con grupos escolares
a los que tengan acceso o en su entorno familiar y de residencia.
La familiarización con las formas de percepción y reflexión de los
adolescentes, y de sus reacciones ante estímulos cognitivos que
poseen un propósito claro, permitirá que los estudiantes desarrollen
su sensibilidad y capacidad de empatía hacia la perspectiva desde
la cual los adolescentes miran y tratan de dar sentido al mundo
que les rodea.
6. Realizar actividades complementarias de estudio para fortalecer la formación
disciplinaria básica de la química. El maestro y los estudiantes
deberán estar atentos a la detección oportuna de deficiencias y
vacíos que pueden existir en la formación individual. En esos casos,
el docente deberá orientar para el estudio y consulta de la bibliografía
pertinente que, además de estar señalada como adicional en el anexo
de este programa, es accesible y, en su mayor parte, se halla en
el acervo de la biblioteca de la escuela.
Asimismo, deben utilizarse el material videograbado y los programas de informática
educativa disponibles en la biblioteca de la escuela y accesibles
en los Centros de Maestros. En ocasiones puede ser de interés acudir
a las bibliotecas, hemerotecas o centros de documentación de otras
instituciones educativas.
7. Establecer un adecuado equilibrio entre el trabajo individual y el de equipo
que realicen los alumnos. Es claro que numerosas actividades de
aprendizaje deben realizarse individualmente, en tanto que otras
se benefician del esfuerzo de un grupo de trabajo. En este último
caso deben observarse ciertas normas mínimas que aseguren la eficacia
de esta modalidad de organización didáctica: la planeación clara
del trabajo; la distribución equitativa de las tareas y el carácter
realmente colectivo del análisis; la discusión y la elaboración
del resultado final del trabajo. Estas normas son útiles porque
evitarán una frecuente deformación del trabajo de equipo que fracciona
temas de aprendizaje, no permite que los estudiantes visualicen
los contenidos en su conjunto y oculta desequilibrios injustos en
el esfuerzo realizado por cada alumno. Se sugiere establecer como
criterio que los equipos no se integren con más de cinco alumnos.
8. Propiciar la redacción de notas de lectura, registros de observación y de
resultados de los experimentos, así como diseños de actividades
didácticas para el trabajo en el aula de secundaria, entre otras.
Es conveniente que cada alumno integre a lo largo del curso una
carpeta personal con los productos del aprendizaje, que le será
útil para ordenar y clasificar su trabajo, para consultarla durante
los siguientes semestres, en su futuro trabajo profesional y, eventualmente,
como elemento de evaluación.
9. Propiciar el análisis de los resultados de las jornadas de Observación del
Proceso Escolar, con base en las actividades que se presentan al
final del curso.
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