Planes y Programas

Programa de Estudios, 3er Semestre, Licenciatura en Educación Secundaria/
Desarrollo de los Adolescentes III. Identidad y relaciones sociales /
Organización de los contenidos

El curso está organizado en tres bloques temáticos. En cada uno de ellos se presentan los temas de estudio, la bibliografía que se considera básica y algunas sugerencias de actividades. Se incluye, además, bibliografía complementaria cuyo propósito es ampliar la información sobre los temas, de acuerdo con las necesidades e intereses particulares de maestros y estudiantes.

La secuencia de los tres bloques tiene como finalidad proporcionar algunos conceptos y perspectivas de estudio que permitan comprender la articulación de los procesos de cambio fisiológico (pubertad) y psicosociales, con los procesos socioculturales que se experimentan en la adolescencia. El análisis de estos aportes contribuye a que los estudiantes desarrollen actitudes y habilidades para entender y comprender a los adolescentes.

El bloque I, “La conformación de la identidad personal de los adolescentes”, inicia con una reflexión sobre la noción de identidad personal, entendiéndola en una primera aproximación como “...el conjunto de tendencias de comportamiento, creencias y valores, preferencias y aversiones, afectos y autoimágenes, que caracterizan a cada persona como individuo único”.1 Esta reflexión se enriquece con las aportaciones de Erik Erikson, aunque se reconocen sus limitaciones y se analizan perspectivas de estudio más actualizadas.

Se persigue el propósito de que los estudiantes, a partir de la discusión de casos específicos, conozcan y analicen distintos puntos de vista que enfatizan el carácter histórico, relacional, intersubjetivo y procesual de la conformación de la identidad personal en la adolescencia y que expliquen cómo influyen los aspectos sociales y culturales en ese proceso.

En el bloque II, “Los adolescentes y la redefinición de sus relaciones en la familia y en la escuela”, se abordan algunos de los temas típicos sobre la adolescencia. El principal de ellos es el que se refiere al “conflicto” o “crisis”, como un estado particular del adolescente en la dinámica familiar, específicamente en la relación con los padres como primeros modelos y referentes de su identidad en la vida. Es fundamental que los estudiantes normalistas reflexionen sobre cómo se viven los procesos afectivos y psicosociales (de crisis, de conflicto, de distanciamiento) por su importancia para el desarrollo de la autonomía, destacando el peso que tienen las representaciones y los estereotipos sociales en las actitudes, generalmente prejuiciosas, de los adultos hacia los adolescentes.

La necesidad que tienen los adolescentes de separarse de sus primeros modelos y referentes (los padres) implica satisfacer, a través de la interacción con los pares y con otros, la exploración de nuevos modelos de identidad que los alienten y orienten en la búsqueda y la consolidación de una identidad propia. Esta exploración necesaria sobre sí mismos y de las relaciones con el entorno, se vuelve indispensable para que, con mayor autoconciencia, los adolescentes reflexionen sobre quiénes son y lo que quieren ser y hacer ahora y en el futuro.

Es fundamental que los estudiantes normalistas se percaten del papel que tienen los maestros de secundaria para orientar a sus alumnos en esta exploración y reconozcan que el maestro es también un modelo de identidad para los adolescentes. Asimismo, que reflexionen sobre sus actitudes, sus formas de relacionarse con los alumnos, pero principalmente sobre los retos que representan, por un lado, facilitar y orientar las exploraciones y, por el otro, la necesidad de “poner límites” en esa búsqueda, para permitir que los adolescentes sepan afrontar y superar las situaciones de riesgo (deserción escolar, adicciones, enfermedades de transmisión sexual, entre otras) a las que se ven expuestos en la sociedad actual.

En el bloque III, “La sociedad, la cultura y los adolescentes”, se estudian temas relacionados con el contexto en el que se dan los procesos de conformación de la identidad de los adolescentes en las sociedades contemporáneas. Los estudiantes normalistas analizarán los cambios de las últimas décadas, a fin de comprender que, si bien existe la influencia de las industrias culturales, también es cierto que los jóvenes recrean y dan nuevos significados a la oferta cultural –de modelos y de mercado de consumo– y no se limitan a ser únicamente receptores o repetidores pasivos de lo que reciben.

Con base en la discusión sobre estos elementos se podrán valorar las aportaciones de las culturas juveniles a la vida y al cambio de las sociedades, y se comprenderá que la existencia de nuevas formas de expresión es posible debido a la capacidad de adolescentes y jóvenes para expresarse y dar sentido a su propia condición y tiempo.

En este sentido, el reto de la escuela, pero principalmente del maestro, consiste en comprender esas formas de expresión y tener una actitud sensible y abierta para conocer y orientar de manera positiva la necesidad que tienen los adolescentes de expresar sus inquietudes y proyectos de vida.

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