Planes y Programas

Programa de Estudios, 4º Semestre, Licenciatura en Educación Secundaria /
Especialidad / Telesecundaria / La Enseñanza del Español II
Propósitos generales del curso

Al término de este curso, se espera que los estudiantes normalistas:

  • Profundicen su conocimiento de los aspectos que caracterizan el Enfoque Comunicativo y Funcional para la enseñanza de la lengua en la educación secundaria.
  • Analicen la organización de los programas de estudio de español de la educación secundaria y el tratamiento didáctico de los contenidos de acuerdo con el Enfoque Comunicativo y Funcional.
  • Diseñen y pongan en práctica estrategias de trabajo con contenidos de la lengua hablada, lengua escrita, reflexión sobre la lengua y recreación literaria.
  • Valoren la pertinencia de las actividades didácticas diseñadas por ellos, y realicen las adecuaciones que sean necesarias durante los procesos de trabajo en el aula, para asegurar la enseñanza integral del español. 

Organización de los contenidos

Los contenidos de este curso se encuentran organizados en tres bloques: 

Bloque I. El Enfoque Comunicativo y Funcional para la enseñanza de la lengua

Bloque II. Los ejes de lengua hablada y lengua escrita: conceptos básicos y sugerencias didácticas

Bloque III. Los ejes de reflexión sobre la lengua y recreación literaria: conceptos básicos y sugerencias didácticas

Con el primer bloque se pretende que, a partir de su experiencia, los estudiantes normalistas reflexionen sobre su lengua y la valoren como instrumento y producto de las interacciones socioculturales. Asimismo se busca que los normalistas identifiquen algunas de las causas que propiciaron el cambio de enfoque para su enseñanza en la educación secundaria, así como los aspectos que lo caracterizan. De igual forma, es necesario que amplíen sus conocimientos acerca de las habilidades comunicativas que se promueven con el Enfoque Comunicativo y Funcional.

En el segundo bloque, se propone que los futuros docentes analicen las características de los textos orales y escritos, sus propiedades y las condiciones necesarias para el tratamiento didáctico de los ejes de lengua hablada y escrita, desde un Enfoque Comunicativo y Funcional en las aulas de telesecundaria. También se promueve la revisión de los contenidos básicos de los programas de español, de manera que los normalistas tengan una visión clara de cuáles son las habilidades, conocimientos y actitudes que se pretenden promover en los adolescentes que estudian en esta modalidad y nivel educativo a partir de situaciones comunicativas, además de que diseñarán y desarrollarán secuencias didácticas de clases que trabajarán con los alumnos de telesecundaria en las jornadas de observación y práctica correspondientes.

El tercer bloque está diseñado con la intención de que los futuros docentes cuenten con los elementos necesarios para reconocer el papel de la gramática en la enseñanza de la lengua, principalmente lo que se refiere a la diferencia entre reflexión sobre la lengua y enseñanza de la gramática, y por lo tanto, hacer conciencia de cómo la competencia lingüística se adquiere a través del contacto y uso de la lengua, por lo que se espera que el futuro docente sea capaz de incorporar estas ideas en el diseño de secuencias didácticas. De igual manera, es importante que los estudiantes normalistas conozcan y valoren la cultura de los adolescentes, como un elemento que se refleja en sus producciones lingüísticas y literarias, mismas que se pueden enriquecer mediante el fomento a la lectura y la recreación de los textos.

Orientaciones didácticas y de evaluación 

Será conveniente que al inicio del curso los alumnos normalistas conozcan el programa La Enseñanza del Español II y la forma en que se abordarán algunos de los contenidos así como las propuestas de evaluación que se tengan consideradas. Se espera que el titular de la asignatura propicie el intercambio de ideas con los estudiantes y reciba de ellos propuestas que enriquezcan el trabajo en el aula. También es importante que el maestro de la asignatura propicie situaciones de aprendizaje en las que el conocimiento de los temas de la disciplina no se convierta en la memorización de un listado de conceptos, sino en la adquisición de elementos que los alumnos normalistas puedan utilizar para mejorar su comunicación y para diseñar estrategias didácticas acordes con este enfoque de enseñanza.

Se sugiere que en esta asignatura se dé continuidad al tipo de actividades propuestas como estrategias didácticas del primer curso. Es importante, además, que estas formas de trabajo estén relacionadas con el estudio de los temas que se señalan para cada uno de los bloques.

Cabe mencionar que este curso se concibe como un proceso a través del cual se espera que los normalistas exploren sus intereses como futuros docentes, se planteen propósitos didácticos, discutan los contenidos y sus impresiones acerca de la bibliografía revisada; por ello, se recomienda al titular de este curso que las sesiones no se conviertan en conferencias magistrales dictadas por él, sino que brinde el espacio para que los alumnos pongan en práctica su capacidad de seleccionar e interpretar información de diversas fuentes y puedan, con más facilidad, leer diversos tipos de texto, argumentar, y comunicar por escrito u oralmente sus propias ideas. Al enfrentar estos desafíos, los estudiantes podrán descubrir los factores y condiciones que influyen en el desarrollo de la competencia comunicativa.

Como puede observarse, los futuros docentes tendrán un papel preponderante en la toma de decisiones para elegir, analizar y poner en práctica los textos que lean, ya que la reflexión en torno a estas actividades será la base para tomar futuras decisiones en su práctica docente, por ejemplo; en el momento de establecer posibles criterios para la selección de estrategias didácticas en el aula.

El trabajo en el salón de clases

Es importante que el maestro organice su curso de tal manera que los futuros docentes vivencien el enfoque para la enseñanza del español. De esta manera se sugiere el trabajo en equipo, así como la consulta permanente de diferentes materiales y fuentes de información. Además, se espera que el responsable del curso retome los conocimientos previos de los alumnos a través de la elaboración de esquemas, mapas conceptuales, textos, etc.; se sugiere, también, que las prácticas de escritura permitan la elaboración y reelaboración de distintas versiones de un mismo texto.

De igual manera se recomienda que el maestro de la asignatura plantee situaciones de reflexión, análisis y debate de ciertas temáticas, con la finalidad de que los alumnos establezcan relaciones entre los contenidos abordados en los diferentes bloques.

También es necesario reflexionar sobre las ideas de los estudiantes normalistas con respecto a la importancia de la enseñanza de la lengua en la educación básica y la función que le corresponde a la escuela y al profesor en el desarrollo de la competencia comunicativa de los alumnos de telesecundaria, ya que algunas posturas tradicionales complican o limitan el acercamiento de los adolescentes al dominio y al aprendizaje de la lengua. Lo anterior se podría hacer a partir de las propias experiencias de los normalistas y/o mediante experiencias indirectas, a través del conocimiento de las vivencias de otros, como es el caso de los maestros que están frente a grupo.

Se recomienda que el titular de la asignatura aproveche situaciones de la vida cotidiana de los normalistas para analizar los valores implícitos en estos programas, para enriquecerlos y trasladarlos a la práctica docente en donde se retomen aspectos como: las diferencias lingüísticas, étnicas, sociales, religiosas y de género, entre otras, promoviendo valores como la tolerancia y el respeto ante la diversidad y el reconocimiento de las expresiones culturales de los adolescentes.

En el desarrollo del programa de esta asignatura se recomienda considerar la totalidad de los contenidos, su secuencia y la revisión de la bibliografía propuesta. Asimismo, se sugiere incorporar la consulta de diversos textos, en atención a los intereses de los normalistas y material de video que guarde relación con los temas señalados. Durante la selección de los materiales se pondrán de manifiesto las competencias didácticas de los estudiantes normalistas, sus referentes lingüísticos, sociales y culturales, así como sus intereses personales, permitiéndoles explicitar criterios de selección y discutir sobre ellos. En consecuencia, conviene que los normalistas realicen actividades de indagación a través de cuestionarios y entrevistas que les permitan conocer las preferencias lectoras de los adolescentes a fin de considerarlas en la práctica docente.

La evaluación del curso

Se pretende que la evaluación de este curso se realice de manera continua y sistemática, por lo que es conveniente que se evalúe el desempeño y aprovechamiento de los alumnos, en congruencia con la orientación del plan de estudios, el perfil de egreso, los propósitos del curso y el enfoque de la asignatura. También se recomienda que los alumnos, desde el inicio del curso, estén enterados del procedimiento que se seguirá para su evaluación.

La evaluación tendrá un carácter formativo por lo que es necesario que se tomen en cuenta no sólo los conocimientos adquiridos, sino también las actitudes y habilidades que los estudiantes normalistas ponen en juego en el desarrollo de las actividades, así como el compromiso que asumen con el trabajo en clase ya sea éste de carácter individual o colectivo.

Las formas de evaluación para esta asignatura pueden ser: la definición de criterios para la selección y el diseño de estrategias didácticas dirigidas a los adolescentes, algunos escritos en donde los estudiantes normalistas den a conocer sus experiencias, por ejemplo: ensayos valorativos, autobiografías, mapas conceptuales, entre otros, que den cuenta de sus experiencias como usuarios de la lengua.

Para evaluar las actividades de observación y práctica se sugiere que el profesor tome en cuenta la pertinencia y funcionalidad de las actividades diseñadas por los normalistas para trabajar con los adolescentes de telesecundaria; las habilidades y actitudes manifiestas tanto por los alumnos normalistas como por los docentes responsables del grupo; la claridad y utilidad de los registros e informes que se elaboren; el nivel de aprovechamiento de la información obtenida en aula, y las formas de sistematizar y analizar las experiencias en clase.

Regresar