Planes y Programas

Programa de Estudios, 5º Semestre, Licenciatura en Educación Secundaria/
Observación y Práctica Docente III /
Orientaciones didácticas generales

1. Observación y Práctica Docente III es una asignatura de especialidad. Para que los estudiantes cuenten con el apoyo que requieren para preparar, realizar y analizar los resultados de su experiencia de trabajo con contenidos de la especialidad en la cual se forman, es indispensable que quien imparta este curso sea un profesor de la misma especialidad.

2. Durante este semestre los estudiantes realizarán dos jornadas de observación y práctica, organizando las actividades de la siguiente manera:

a) En la primera jornada, con duración de una semana, observarán y practicarán en un grupo de tercer grado (las especialidades de Geografía y Biología en segundo grado), aplicando secuencias de actividades con contenidos de la especialidad, acordados previamente con el profesor de secundaria que los recibirá en su grupo.

b) En la segunda jornada, con duración de dos semanas continuas, los estudiantes observarán en tres grupos: el mismo de la jornada anterior, uno de primero y otro de segundo grado, permaneciendo en un grupo durante el turno completo. La práctica docente se realiza en tres grupos de distinto grado aplicando secuencias de clase con los temas acordados previamente con el profesor de secundaria. (En las especialidades de Geografía y Biología se observará y se practicará en dos grupos de primero y dos de segundo.)

3. La organización de las jornadas es responsabilidad del profesor titular de esta asignatura. Para lograr los propósitos previstos, es necesario que el profesor de Observación y Práctica Docente III organice el trabajo de tal manera que, con la colaboración de los profesores de otras asignaturas del semestre, se lleve a cabo la elección de las secundarias donde observarán y practicarán los estudiantes. Además, es necesario que establezca comunicación con las autoridades de la escuela secundaria para tomar los acuerdos necesarios con ellas y con los maestros que recibirán a los estudiantes normalistas en sus grupos.

4. El programa de la asignatura se organiza en función de las jornadas señaladas: el conjunto de actividades sugeridas en el curso está destinado a apoyar la preparación, el desarrollo y, posteriormente, el análisis de la experiencia obtenida en ellas. Por esta razón el programa no incluye una secuencia de temas de estudio con su correspondiente bibliografía, sino una secuencia de actividades previsibles y una propuesta de lecturas que podrían resultar útiles al preparar o analizar la experiencia obtenida en cada jornada; en consecuencia, tanto la propuesta de actividades como el orden en que se estudien los textos sugeridos en la bibliografía son susceptibles de modificación, en el caso de que el profesor y el grupo lo consideren necesario.

5. Los textos incluidos en la bibliografía básica de este programa tienen la intención de aportar a los estudiantes normalistas los elementos necesarios para propiciar en ellos la reflexión. En virtud de que la formación para la docencia reflexiva es propósito fundamental del Área Acercamiento a la Práctica Escolar en todas las especialidades de la Licenciatura, en este curso se pone especial énfasis en la importancia de la reflexión sobre la práctica, tanto para la toma de decisiones como para el mejoramiento permanente del desempeño profesional, cualquiera que sea la especialidad del futuro profesor.

6. El análisis de la experiencia es una actividad central que se promueve en este curso. Para que este análisis tenga sentido formativo y no se reduzca sólo a la narración anecdótica, es indispensable tomar como referentes los aspectos centrales sobre los que hay que reflexionar y discutir en relación con la especialidad. Entre las cuestiones más importantes que deben analizarse en cada especialidad se encuentran las siguientes:

a) El dominio de contenidos. En este aspecto, más que examinar al estudiante normalista acerca de los conocimientos específicos que posee sobre los temas de enseñanza, conviene analizar cómo se manifestó esta competencia durante la clase; es decir, si el estudiante normalista comprende el contenido y es capaz de explicarlo, ejemplificar, y plantear actividades de demostración y problemas para fomentar la reflexión en los adolescentes.

b) Estrategias de enseñanza. En este aspecto es necesario revisar si las actividades realizadas por el normalista promueven la participación de los alumnos del grupo de secundaria, si permiten lograr los propósitos previstos, si son adecuadas a los intereses de los adolescentes y congruentes con la naturaleza de la asignatura que se enseña.

7. La preparación y el análisis de las jornadas de observación y práctica tienen como finalidad principal contribuir al perfeccionamiento del desempeño de cada uno de los estudiantes normalistas al trabajar con grupos de educación secundaria; esto es, que obtengan elementos para superar los problemas específicos que enfrentan cuando tratan de que los adolescentes adquieran o “consoliden” algunos conocimientos (es decir, que comprendan y sean capaces de explicar conceptos, hechos o procesos), o avancen en el desarrollo de ciertas habilidades o actitudes. Los problemas o retos que cada estudiante enfrenta al trabajar con las alumnas y los alumnos de un grupo son —como los de todo profesor de educación secundaria— necesariamente diversos y dependen de varios factores: a) las características del grupo, b) el dominio de los contenidos a tratar y de las estrategias de trabajo, c) las habilidades para comunicarse con los adolescentes. Por estas razones, el programa de la asignatura tiene un carácter abierto. Esta característica implica que, si bien pueden organizarse actividades que sean provechosas para todo el grupo, es necesario diseñar actividades específicas según el avance y las dificultades que enfrenta cada estudiante normalista; es decir, implica atender a las necesidades generales y, especialmente, a las necesidades individuales. La detección de estas necesidades es tarea conjunta del profesor y de cada uno de los estudiantes. Un momento especialmente importante para evaluar la evolución de las competencias didácticas es el inicio del curso; con base en las conclusiones que los estudiantes y el maestro obtengan al realizar las actividades iniciales, definirán con mayor precisión las adaptaciones que requiere el programa.

8. Las actividades que los estudiantes realizan en Observación y Práctica Docente III se pueden articular con los temas de otras asignaturas que se cursan en el mismo semestre en la especialidad. Durante las jornadas de observación y práctica los normalistas se enteran y se enfrentan a múltiples situaciones y desafíos, tanto los que refieren a la enseñanza de contenidos específicos, como los que refieren a la organización del trabajo, la comunicación y el mantenimiento del orden durante la clase; por esta razón, el aprovechamiento de las experiencias obtenidas es una tarea que debe ser impulsada en todas las asignaturas, especialmente las relacionadas con estrategias y recursos para la enseñanza y con Atención Educativa a los Adolescentes en Situaciones de Riesgo. Aunque los procesos que ocurren en el aula no se presentan en forma separada, para aprovechar al máximo la experiencia obtenida por los estudiantes es conveniente que las cuestiones relativas a la enseñanza de contenidos específicos (dominio del tema, diseño de actividades congruentes con el enfoque, uso del libro de texto y de otro tipo de materiales) se analicen con detalle en cada una de las asignaturas que se imparten en este semestre y que corresponden al campo de formación específica.

9. La elaboración de los planes de clase es una responsabilidad compartida entre el profesor de Observación y Práctica Docente III y los profesores de las otras asignaturas de especialidad. Cuando los temas de estudio de las demás asignaturas del semestre tengan relación con el trabajo didáctico, es conveniente que en ellas se oriente a los estudiantes para la elaboración de los planes de clase. En el curso de Observación y Práctica Docente III se elabora el plan de trabajo para articular el conjunto de actividades de la jornada y se analizan aquellos aspectos generales relativos al desempeño de los alumnos, la organización del grupo, las reacciones de los adolescentes, etcétera, de acuerdo con lo que se sugiere en cada bloque de actividades del programa.

10. Tomando en cuenta los retos y propósitos de este semestre, las actividades de observación se realizan al mismo tiempo que se efectúa el trabajo con el grupo escolar de la escuela secundaria, y se concentran principalmente en las clases desarrolladas por los propios estudiantes normalistas, en el conjunto de actividades que llevan a cabo los adolescentes y en sus actitudes y reacciones ante las actividades que se les proponen. De este modo, los estudiantes analizan el trabajo de los adolescentes y sus maestros, así como su propio desempeño al tratar contenidos de enseñanza.

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