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Programa
de Estudios, 5º Semestre, Licenciatura
en Educación Secundaria/
Atención
Educativa a los Adolescentes en Situaciones de Riesgo
/
Orientaciones
didácticas y de evaluación
En las
siguientes orientaciones se destacan algunos aspectos básicos
a tener en cuenta en el tratamiento de los temas de este curso,
en la lectura y análisis de los materiales de estudio y en
las actividades que los estudiantes realizarán dentro y fuera
de la escuela normal.
1. El desarrollo
de los adolescentes es un proceso integral. En este curso debe insistirse
con los estudiantes en las múltiples relaciones que existen
entre los procesos de cambio en los adolescentes, los factores internos
y externos que influyen en esos cambios, así como en sus
distintas manifestaciones. Este mismo principio debe tomarse en
cuenta al orientar el análisis de los factores sociales y
culturales, cuya confluencia pone en riesgo a un alumno, así
como de las condiciones particulares que forman su historia personal.
Esto permitirá que los estudiantes comprendan que la pertenencia
a un grupo o a una clase social no son determinantes para estar
en situación de riesgo, pues si bien existen ambientes con
condiciones difíciles, cada adolescente vive y enfrenta de
manera diferente las situaciones e incluso los adolescentes que
forman parte de una misma familia seguirán, cada uno, un
curso de vida distinto.
2. El estudio
y el análisis de los adolescentes en situaciones de riesgo
se realiza fundamentalmente con una intención preventiva.
En los temas del curso se incluye el estudio de casos de algunos
adolescentes en situación de riesgo; la reflexión
debe propiciar que los estudiantes adquieran criterios y recursos
para intervenir en la prevención, para orientar o realizar
algunas actividades en el sentido de evitar la situación
de riesgo o para identificarla y contribuir a superar las dificultades
que enfrentan los adolescentes para continuar con éxito su
desarrollo personal y académico.
3. El tratamiento
de los temas del curso implica la revisión de diversos textos.
En este programa se incluyen materiales de estudio donde se analizan
diferentes investigaciones sobre riesgos que enfrentan los adolescentes
(delincuencia, adicciones, suicidio, entre otros). Las actividades
propuestas para el trabajo de estos materiales ponen énfasis
en la lectura analítica y en la discusión sobre las
explicaciones científicas, por lo que no es pertinente desviar
la atención de los estudiantes hacia profundizar en cómo
se han realizado las investigaciones, ya que esto se aleja de los
propósitos del programa.
4. En el
desarrollo del curso se sugiere trabajar con varios materiales,
entre ellos documentos estadísticos. De manera particular,
en el bloque II se propone la revisión y el análisis
de datos estadísticos sobre diferentes aspectos y características
de los adolescentes mexicanos. Para enriquecer este análisis
es necesario que los estudiantes identifiquen los datos más
actuales y que consulten, si es posible, documentos con datos de
la entidad. Esto permitirá ampliar la información
y conocer las diferencias o particularidades que se dan en el contexto
de la entidad. Para el estudio de estos temas es recomendable que
en lugar de exponer cifras, los estudiantes manejen los datos (calculen
promedios y porcentajes, elaboren índices, comparen los indicadores
nacionales con los estatales), los analicen, realicen inferencias
y lleguen a conclusiones propias. Conviene que los estudiantes revisen
?siempre que sea necesario? las notas personales, casos analizados
o algunos textos utilizados; ello ayudará no sólo
a sistematizar conocimientos, sino a tener elementos suficientes
para fundamentar las conclusiones que se elaboren o realizar nuevas
reflexiones.
5. El curso
promueve la observación y el diálogo con los adolescentes
de distinto sexo y edad en el ambiente escolar y fuera de él,
como un medio para contrastar la información de los textos
con hechos reales. Las visitas programadas en el curso Observación
y Práctica Docente III constituyen una valiosa oportunidad
para que se observe en distintas circunstancias el desenvolvimiento
y la forma en que los adolescentes enfrentan situaciones diversas.
Para realizar estas actividades es indispensable el trabajo coordinado
con los profesores que imparten esa asignatura. Así, se podrán
organizar las actividades a realizar durante el semestre y prever
aquellas que pueden llevarse a cabo durante las estancias en la
escuela secundaria. Esto permitirá desde el inicio del curso
definir en qué aspectos conviene centrar la atención
al trabajar con los adolescentes.
6. Por
las características de los temas, el programa incluye una
serie de casos y situaciones para analizar y propone que los estudiantes
comenten algunas experiencias personales. Cuando estas actividades
se realicen es necesario centrar el análisis según
los temas de estudio para evitar que la clase se limite a la narración
anecdótica.
7. Además
de la lectura de los capítulos de libros sugeridos, es indispensable
propiciar la lectura de libros completos con la finalidad de que
los estudiantes conozcan el planteamiento global del autor o grupos
de autores en relación con los temas del curso. Se sugiere
que los estudiantes normalistas lean los libros La conducta antisocial
de los jóvenes, de Michael Rutter, y Aproximaciones
a la diversidad juvenil, de Gabriel Medina Carrasco.
8. El curso
puede enriquecerse si el maestro o los estudiantes proponen el uso
de otros recursos, como el audio, el video y el cine, a partir de
los cuales se pueda discutir o reflexionar. Es recomendable que
el maestro de la escuela normal revise el material y elija los apartados
de interés para la discusión con el propósito
de garantizar su relación con los temas de estudio.
9. Es necesario
que, desde el inicio del curso, el maestro de la asignatura acuerde
con los normalistas los criterios y procedimientos en los que se
basará la evaluación; de esta manera, todos podrán
orientar su desempeño según los compromisos establecidos.
La evaluación debe ser congruente con el enfoque del programa,
los propósitos educativos y las actividades de enseñanza.
Si durante la clase se promueve la realización frecuente
de actividades en las que los estudiantes leen individualmente y
discuten en pequeños equipos, interpretan información,
proponen hipótesis, y van elaborando explicaciones sobre
los temas, sería poco acertado reducir la evaluación
a un instrumento que sólo se aplica al final del curso y
únicamente demanda la trascripción de definiciones
memorizadas. Para evaluar pueden tomarse en cuenta criterios como
los siguientes:
- Los
argumentos que los alumnos expresan en clase.
- Las
preguntas que formulan.
- La
sistematización de información en esquemas de análisis
y síntesis.
- El
análisis de los datos estadísticos y su aplicación
en las explicaciones que presentan.
- La
interpretación de la información que obtienen mediante
las indagaciones realizadas en la escuela secundaria.
- La
disposición al trabajo individual y colectivo.
- La
capacidad para organizar y expresar por escrito las ideas que
elaboran a partir de las actividades de estudio.
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