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Programa
de Estudios, 5° Semestre, Licenciatura en Educación Secundaria
/
Especialidad
/ Telesecundaria / Observación
y Práctica Docente III
/
Orientaciones
didácticas generales
1.
Observación y Práctica Docente III es una asignatura
de especialidad. Para que los estudiantes cuenten con el apoyo que
requieren para preparar, realizar y analizar los resultados de su
experiencia de trabajo con contenidos de Español, Matemáticas,
Biología, Formación Cívica y Ética e
Historia, es indispensable que quien imparta este curso sea un profesor
con solvencia en el conocimiento y manejo del Plan de Estudios 1999
de la Licenciatura en Educación Secundaria con Especialidad
en Telesecundaria.
2.
Durante este semestre los estudiantes realizarán dos jornadas
de observación y práctica, organizando las actividades
de la siguiente manera:
a) En
la primera jornada, con duración de una semana, observarán
y practicarán en un grupo con contenidos de las asignaturas
de Español y Matemáticas que estudiaron en los
semestres anteriores y realizarán actividades iniciales
con Biología, Formación Cívica y Ética
e Historia, aplicando secuencias de actividades con los contenidos
de estas disciplinas que serán acordados previamente
con el profesor que los recibirá en su grupo.
b) En
la segunda jornada, con duración de dos semanas continuas,
los estudiantes trabajarán con el mismo grupo de la jornada
anterior, realizando prácticas con contenidos de las
cinco disciplinas señaladas en el inciso anterior conforme
al número de horas determinado para cada una en el Plan
y programas de estudio 1993. Educación Básica.
Secundaria.
3. La organización
de las jornadas es responsabilidad del profesor titular de esta
asignatura. Para lograr los propósitos previstos, es necesario
que el profesor de Observación y Práctica Docente
III organice el trabajo de tal manera que, con la colaboración
de los profesores de otras asignaturas del semestre, especialmente
los responsables de la enseñanza de Biología, Formación
Cívica y Ética y de Historia, se lleve a cabo la
elección de las escuelas donde observarán y practicarán
los estudiantes. Además, es necesario que establezca comunicación
con las autoridades de la telesecundaria para tomar los acuerdos
necesarios con ellas y con los maestros que recibirán a
los estudiantes normalistas en sus grupos. En este semestre, si
la organización de las telesecundarias de la entidad federativa
lo permite, se procurará que cada normalista realice sus
prácticas con un grupo de grado escolar distinto al del
semestre anterior, de tal manera que, al concluir el sexto semestre,
cada estudiante haya tenido experiencias docentes con los tres
grados de la educación secundaria.
4. El programa
de la asignatura se organiza en función de las jornadas
señaladas: el conjunto de actividades sugeridas en el curso
está destinado a apoyar su preparación, desarrollo
y, posteriormente, el análisis de la experiencia obtenida
en estas jornadas. Por esta razón el programa no incluye
una secuencia de temas de estudio con su correspondiente bibliografía,
sino una secuencia de actividades previsibles y una propuesta
de lecturas que pueden ser de utilidad al preparar las actividades
o al analizar la experiencia obtenida en cada jornada; en consecuencia,
tanto la propuesta de actividades como el orden en que se estudien
los textos sugeridos en la bibliografía son susceptibles
de modificación, en el caso de que el profesor y el grupo
lo consideren conveniente, para asegurar el logro de los propósitos
de la formación.
5. Los textos
incluidos en la bibliografía básica de este programa
tienen la intención de aportar a los estudiantes normalistas
elementos indispensables para propiciar en ellos la reflexión.
En virtud de que la información para la docencia reflexiva
es propósito fundamental del área de Acercamiento
a la Práctica Escolar, en este curso se pone especial énfasis
en la importancia de la reflexión sobre la práctica,
tanto para la toma de decisiones como para el mejoramiento permanente
del desempeño profesional.
6.
El análisis de la experiencia es una actividad central que
se promueve en este curso. Para que el análisis tenga sentido
formativo y no se reduzca sólo a la narración anecdótica
es indispensable tomar como referentes los aspectos centrales sobre
los que hay que reflexionar y discutir. Entre las cuestiones más
importantes que deben analizarse se encuentran las siguientes:
a) El
dominio de contenidos. En este aspecto, más que examinar
al estudiante acerca de los conocimientos que posee sobre los
contenidos de Español, Matemáticas, Biología,
Historia y Formación Cívica y Ética, conviene
analizar cómo se manifestó esta competencia durante
la clase; es decir, si el normalista comprende el contenido
y es capaz de explicarlo, de ejemplificar, plantear actividades
de demostración y problemas para fomentar la reflexión
en los adolescentes.
b) Estrategias
de enseñanza. En este aspecto es necesario revisar si
las actividades realizadas por el normalista promueven la participación
de los alumnos, si permiten lograr los propósitos previstos,
si son adecuadas a los intereses de los adolescentes y congruentes
con la naturaleza de la asignatura que se enseña.
7. La preparación
y el análisis de las jornadas de observación y práctica
tienen como finalidad principal contribuir al perfeccionamiento
del desempeño de cada uno de los estudiantes normalistas
en el grupo de telesecundaria; es decir, que obtengan elementos
para superar los problemas específicos que enfrentan cuando
tratan que los adolescentes adquieran o consoliden algunos conocimientos
(es decir, que comprendan y sean capaces de explicar conceptos,
hechos o procesos) o avancen en el desarrollo de ciertas habilidades
o actitudes. Los problemas que cada estudiante enfrenta al trabajar
con las alumnas y los alumnos de un grupo son —como las de cualquier
profesor de educación secundaria— necesariamente diversos
y dependen de varios factores: a) las características
del grupo, b) el dominio de los contenidos a tratar
y las estrategias de trabajo, c) las habilidades para comunicarse
con los adolescentes. Por estas razones, el programa de la asignatura
tiene un carácter abierto. Esta característica
implica que, si bien pueden organizarse actividades que sean provechosas
para todo el grupo de futuros profesores, es necesario diseñar
actividades específicas según el avance y las dificultades
que enfrenta cada estudiante; es decir, implica atender las necesidades
generales del grupo y, de forma especial, las necesidades individuales.
La detección de estas necesidades es tarea tanto del profesor
como del estudiante. Un momento importante para evaluar la evolución
de las competencias didácticas es el inicio del curso;
con base en las conclusiones que los estudiantes y el maestro
obtengan al realizar las actividades iniciales, definirán
con mayor precisión las adaptaciones que requiere el programa.
8. Las actividades
que los estudiantes realizan en Observación y Práctica
Docente III se articulan con los temas de otras asignaturas que
se cursan en el mismo semestre. Durante las jornadas de observación
y práctica los normalistas se enfrentan a múltiples
situaciones y desafíos, tanto los que se refieren a la
enseñanza de contenidos específicos de las disciplinas
como los relativos a la organización del trabajo, la comunicación
con los alumnos y el mantenimiento del orden durante la clase;
por esta razón, el aprovechamiento de las experiencias
obtenidas es una tarea que debe ser impulsada en todas las asignaturas,
especialmente las relacionadas con Estrategias y Recursos para
la Enseñanza y con Atención Educativa a los Adolescentes
en Situaciones de Riesgo. Aunque los procesos que ocurren en el
aula no se presentan en forma separada, para aprovechar al máximo
la experiencia obtenida por los estudiantes es conveniente que
las cuestiones relativas a la enseñanza de contenidos curriculares
de educación secundaria (dominio del tema, diseño
de actividades congruentes con el enfoque, uso de los materiales
y recursos educativos) se analicen con detalle en cada una de
las asignaturas que se imparten en este semestre, mientras que
en Observación y Práctica Docente III se elabore
el plan de trabajo para articular el conjunto de actividades de
la jornada y se analicen aquellos aspectos generales relativos
al desempeño de los alumnos, la organización del
grupo, las reacciones de los adolescentes, etcétera, de
acuerdo con lo que se sugiere en cada bloque de actividades.
9. La elaboración
de los planes de clase es una responsabilidad compartida entre
el profesor de Observación y Práctica Docente III
y los profesores de las otras asignaturas de la especialidad;
conviene considerar, si las condiciones en la escuela normal lo
permiten, la participación de los profesores que impartieron
La Enseñanza del Español I y II y La enseñanza
de las Matemáticas I y II en los dos semestres anteriores.
Si esto no fuera posible, la preparación de planes de dichas
asignaturas se hará en sesiones de trabajo de este curso.
Es aquí donde se elabora el plan de trabajo que articula
el conjunto de actividades de la jornada y se analizan los aspectos
generales del desempeño de los alumnos, la organización
del grupo, las reacciones de los adolescentes, etcétera,
de acuerdo con lo que se sugiere en cada bloque de actividades
del programa.
10.
Tomando en cuenta los retos y propósitos de este semestre,
las actividades de observación se realizan al mismo tiempo
que se efectúa el trabajo con el grupo escolar, y se concentran
principalmente en las clases desarrolladas por los propios alumnos
normalistas, en el conjunto de actividades que llevan a cabo los
adolescentes y en sus actitudes y reacciones ante las actividades
propuestas. De este modo, en lugar de que los estudiantes analicen
el desempeño del profesor titular del grupo de telesecundaria,
revisarán su propia práctica.
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