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Programa
de Estudios, 5º Semestre, Licenciatura en Educación
Secundaria /
Especialidad
/ Telesecundaria / La
Enseñanza de la Historia
Sugerencias
de evaluación
Desde
el inicio del curso se sugiere que el profesor de la asignatura
acuerde con sus alumnos los aspectos y criterios a considerar en
la evaluación, a fin de cumplir con los propósitos del taller. El
profesor deberá dosificar los contenidos, estipular los tiempos
y recursos a evaluar y, sobre todo, tendrá en cuenta que una evaluación
adecuada deberá ser congruente con el enfoque del programa, los
propósitos educativos y las actividades de enseñanza.
Debido
a que la evaluación es un proceso permanente a través del cual se
valoran conocimientos, habilidades y actitudes, es conveniente que
el maestro considere que no se requiere de acciones ni productos
distintos de los que se generan en el proceso mismo de enseñar y
aprender. Por lo que debe aprovechar la participación de sus alumnos
en clase, así como los textos escritos, las investigaciones y las
actividades de observación que realizan a lo largo del semestre.
Con
el fin de valorar el trabajo, se recomienda que durante el desarrollo
de las diversas actividades de clase, el maestro y los estudiantes
observen sistemáticamente el quehacer cotidiano y, al finalizar,
lleven a cabo algunas acciones que les permitan saber qué y cómo
aprendieron. Ello, además de permitir que los normalistas vayan
reconociendo sus logros y debilidades, favorece el desarrollo de
habilidades de estudio independiente.
Cuando
se considere necesario que los estudiantes muestren sus niveles
de logro a través de la elaboración de trabajos escritos (ensayos,
registros de lecturas, propuestas didácticas, investigaciones, entre
otros), el profesor debe plantear los retos en que puedan mostrar
su capacidad de análisis, juicio crítico, argumentación, síntesis
y creatividad. Asimismo, estos trabajos deben proporcionar rasgos
a través de los cuales el profesor pueda evaluar el interés del
alumno por acercarse al conocimiento histórico y su habilidad para
vincular las propuestas de los textos que se revisan con las situaciones
de enseñanza y aprendizaje de la historia. Lo importante es que
la evaluación se realice de manera permanente, se asuma como parte
de las actividades de enseñanza y sea formativa para estudiantes
y maestros, en el sentido de aportar información valiosa para el
continuo mejoramiento del proceso educativo en que se encuentran
involucrados.
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