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Programa
para la Transformación y el Fortalecimiento
Académicos de las Escuelas Normales
/
Actualización y perfeccionamiento profesional
del personal docente de las Escuelas Normales
/
Criterios
y orientaciones
1. El
Programa está dirigido a todo el personal académico y directivo
de las escuelas normales, con acciones diferenciadas según sus requerimientos
específicos.
La actualización
y formación continua de los responsables del desarrollo de las tareas
académicas, es condición indispensable para lograr la transformación
de las escuelas normales. Los requerimientos académicos de los actores
que participan en la escuela presentan aspectos comunes y necesidades
específicas. Por ello, el apoyo a la actualización considera acciones
generales dirigidas a todo el personal y acciones particulares que
responden a su formación antecedente y al tipo de trabajo y responsabilidad
que tienen en la escuela normal.
2. La
actualización es una responsabilidad y un derecho personal del docente.
Como proceso
continuo y permanente, la actualización constituye un compromiso
de todo profesional. En el caso de los profesores de las escuelas
normales, este compromiso responde a la necesidad de mejorar de
manera continua su labor docente mediante el conocimiento de los
avances en la investigación educativa, en las ciencias y en las
humanidades, y en las nuevas propuestas para la enseñanza de los
contenidos escolares, con el fin de garantizar una preparación sólida
de los futuros profesores que estarán a cargo de los niños y jóvenes
que cursan la educación básica.
A este compromiso
corresponde el derecho de los profesores de contar con los apoyos
y condiciones adecuadas para su actualización.
3. La
Secretaría de Educación Pública, en coordinación con las autoridades
educativas estatales, ha venido destinando recursos para la actualización.
Considerando
la importancia de la actualización y formación continua de los maestros
de las escuelas normales y en función de los requerimientos de cada
escuela y de los recursos disponibles, se ofrecen apoyos para desarrollar
la actualización.
Se continúa
con la ampliación de los acervos bibliográficos y el equipamiento
para favorecer el acceso a diferentes fuentes de información. Se
promueve el desarrollo de eventos locales y regionales que responden
a los propósitos de formación de los profesores normalistas.
En algunos
casos, el acceso a estos apoyos es generalizado, en otros, se establecen
criterios para seleccionar a los usuarios o participantes, entre
ellos su formación y el tipo de tareas que desempeñan en la escuela.
4. La
actualización combina el estudio individual con el trabajo colegiado.
La academia se constituye como un espacio privilegiado para desarrollar
la actualización.
El estudio individual
y el intercambio académico con los colegas son la base para desarrollar
la actualización. En las academias se promueve el trabajo colegiado,
el intercambio de opiniones y la búsqueda colectiva de soluciones
a los problemas que enfrentan en sus actividades cotidianas. Estas
formas de trabajo requieren de los participantes un conjunto de
actitudes que favorecen la formación individual y colectiva: el
esfuerzo y la reflexión personal, el respeto a las opiniones divergentes,
la disposición a argumentar las opiniones propias y a aceptar las
razones de los otros, la capacidad de escuchar y la actitud de continuar
profundizando en el conocimiento al reconocer lo que aún falta por
aprender.
Se promueve
que la organización y el desarrollo del trabajo colegiado responda
más al convencimiento y compromiso por aprender, que al cumplimiento
de un requisito administrativo.
5. Se
procura que las escuelas normales, dentro de su planeación, tengan
previstos los tiempos, espacios y recursos que se requieren para
la actualización.
Con el propósito
de garantizar los tiempos y los recursos necesarios, en la planeación
semestral y anual, cada escuela tiene la tarea de incorporar las
acciones de actualización y los apoyos correspondientes. En la programación
de actividades, la escuela establece los tiempos para las reuniones
de academia, reuniones regionales o estatales con otras normales,
eventos de intercambio académico y garantiza el acceso, en condiciones
adecuadas, a los recursos de la biblioteca y a otras fuentes de
información. La programación tiene un carácter flexible, con el
fin de atender a oportunidades de actualización no previstas pero
valoradas como importantes por las propias academias y autoridades.
6. Los
contenidos se orientan, en primer lugar, al conocimiento de los
planes y programas de estudio, al dominio de las asignaturas y de
sus formas de enseñanza, así como al fortalecimiento del trabajo
colegiado.
La aplicación
de los nuevos planes de estudios constituye la tarea prioritaria
de las escuelas normales. Con el propósito de que los profesores
se informen de manera suficiente sobre los fundamentos, principales
orientaciones, contenidos y enfoques para la enseñanza de las asignaturas
que estarán a su cargo, de manera previa se incorporan a un proceso
de actualización que se ha venido ofreciendo utilizando diferentes
estrategias y medios: talleres presenciales, emisiones televisivas,
conferencias, materiales educativos, entre otros.
En función del
perfil de egreso del futuro maestro y los criterios y orientaciones
académicas, los contenidos que se estudian en el curriculum adoptan
nuevos enfoques para su enseñanza. Por ello, las acciones de actualización
se orientan a consolidar el conocimiento sobre los contenidos de
las asignaturas, los enfoques y las formas para su enseñanza.
Asimismo, se
promueve entre los docentes y los directivos el estudio autónomo
y la aplicación de estrategias que permitan desarrollar con efectividad
las reuniones de academia.
7. Promover
el intercambio académico e institucional entre las escuelas normales,
y entre éstas y otros centros de educación superior.
De manera coordinada,
la Secretaría de Educación Pública, las autoridades educativas estatales
y las escuelas normales, revisan y promueven entre los normalistas
los programas que ofrecen distintas instituciones de educación superior,
normalistas y universitarias, locales, nacionales y extranjeras,
cuyas propuestas pueden apoyar con calidad la formación continua
de los profesores de las normales.

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