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Programa
para la Transformación y el Fortalecimiento Académicos
de las Escuelas Normales
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Presentación
El
Programa de Desarrollo Educativo 1995-2000 establece como prioridad
el desarrollo de una acción intensa y adecuadamente preparada para
consolidar a las escuelas normales y mejorar de manera sustancial
su funcionamiento, basado en la consideración de que la calidad
de la educación depende en gran medida del desempeño cotidiano de
los profesores de educación básica, quienes requieren de una formación
inicial sólida y congruente con las necesidades de trabajo.
De ahí se deriva el Programa para la Transformación y el Fortalecimiento
Académicos de las Escuelas Normales, con una perspectiva integral
que considera todos los aspectos centrales de la actividad de las
instituciones normalistas.
El Programa
parte de la convicción de que las escuelas normales deben seguir
formando a los maestros de educación básica, como lo han hecho en
el pasado, pero respondiendo a las demandas cada vez mayores y más
complejas que se derivan de la necesidad de una educación suficiente
para todos, de alta calidad formativa y que distribuya con equidad
sus beneficios. Esta posición se funda no sólo en la valoración
de lo que la tradición normalista ha significado para el país, sino
también en el convencimiento de que, en el momento actual, ningún
otro tipo de institución podría realizar con mayor eficacia la tarea
de formar a los nuevos maestros. Sin desconocer las limitaciones
y carencias que las afectan, es indudable que las escuelas normales
constituyen un recurso educativo insustituible, por la experiencia,
dedicación y competencia profesional de miles de maestros y directivos.
Otros países,
que tenían un sistema de formación semejante al nuestro, han optado
por trasladar la educación del maestro a instituciones de tipo universitario.
En el caso de México, resulta más racional y adecuado a nuestras
condiciones y valores educativos realizar un esfuerzo serio y sostenido
para fortalecer las instituciones normalistas, en su condición de
centros auténticos de educación superior.
En la preparación
del Programa destinado a las escuelas normales, se ha hecho el esfuerzo
de tomar en cuenta los componentes esenciales que determinan el
funcionamiento real de una institución educativa. Se sabe, por la
experiencia de diversos intentos de reformas en la educación, que
una modificación parcial y limitada a un solo aspecto de la organización
institucional, tiene pocas posibilidades de éxito.
El caso más
frecuente ha sido el de esperar que sólo el cambio de los planes
y los programas de estudio tenga la suficiente fuerza para modificar
en el sentido deseado las prácticas y los resultados de la enseñanza
y el aprendizaje. El hecho es que, cuando las transformaciones se
conciben de manera aislada y formal, muchas cosas sólo cambian de
nombre y ciertas transformaciones se producen de manera confusa
y azarosa.
A la luz de
esas experiencias, se ha propuesto que el Programa atienda cuatro
líneas principales:
- Transformación
curricular.
- Actualización
y perfeccionamiento profesional del personal docente de las escuelas
normales.
- Elaboración
de normas y orientaciones para la gestión institucional y la regulación
del trabajo académico.
- Mejoramiento
de la planta física y del equipamiento de escuelas normales.
Las cuatro líneas
de trabajo se aplican de manera articulada para que sus efectos
se multipliquen y las acciones que las conforman se refuercen mutuamente,
de manera que se genere y sostenga un proceso realmente transformador.
El Programa
se aplica en todas las escuelas normales. Sin embargo, por la amplitud
de las tareas por realizar, la puesta en marcha de los cambios académicos
se lleva a cabo en tres etapas. A partir del ciclo escolar 1997-1998,
la reforma curricular se aplica en las escuelas normales que forman
maestros de educación primaria. La segunda etapa comprende los planteles
que forman maestros de educación preescolar y secundaria en sus
diferentes especialidades. La tercera etapa se abocará a la formación
de maestros de educación especial, física y tecnológica, antes de
lo cual se realizarán las consultas y los análisis necesarios para
arribar a consensos claros y firmes entre los involucrados.
Las propuestas
de transformación de los planes de estudio de cada modalidad de
la formación de maestros tienen rasgos propios que corresponden
a la naturaleza y finalidades de los distintos servicios educativos
y a las necesidades de las
poblaciones
atendidas. Sin embargo, en estas propuestas existen también componentes
fundamentales, compartidos por todas ellas, que se derivan de los
propósitos comunes de la educación básica, concebida como un nivel
articulado y continuo, y de las tareas coincidentes que deben realizar
los educadores que laboran en este nivel.
Para el logro
de los propósitos del Programa para la Transformación y el Fortalecimiento
Académicos de las Escuelas Normales y, en particular, de la reforma
académica, ha sido fundamental contar con el interés, la participación
decidida y el esfuerzo de los profesores, estudiantes y directivos
de las escuelas normales, así como de las autoridades educativas
estatales. La tarea es compleja y su realización implica riesgos,
dificultades y el compromiso permanente y renovado de todos los
involucrados; pero es, sin duda, un reto que vale la pena atender,
pues se trata de fortalecer y transformar a las instituciones que,
al preparar a los maestros que México necesita, realizan una aportación
insustituible al mejoramiento de la educación del país.

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